viernes, 31 de diciembre de 2010

jueves, 30 de diciembre de 2010

Armas de los Títulos Catalanes (XXIII): Conde de Bell-lloc

El condado de Bell-lloc (al igual que el vizcondado es oficialmente Belloch) es un Título nobiliario concedido por el Archiduque Carlos de Austria, el 18 de agosto de 1707, anulando el vizcondado previo de Bell-lloc, de 1705, a don Ramón de Bell-lloc i de Macip, sargento mayor de infantería, tesorero del ejército en el Empordà y señor de Bell-lloc.

Tras la derrota de 1714, al ser don Ramon de Bell-lloc un ferviente partidario del bando del Archiduque, fue desposeído del Título.

Pasado el tiempo, la tataranieta del primer conde de Bell-lloc, doña Maria Mercè de Bell-lloc i de Portell, casó, en 1824 con don Ramon de Mercader, incorporando los derechos del Título expropiado a este linaje.

El hijo de este matrimonio, don Joaquín de Mercader i de Bell-lloc, rehabilitó el Título concedido a su cuarto abuelo convirtiéndose en el segundo conde de Bell-lloc.

El Título permanece en manos de la misma familia en la persona de don Pedro de Mercader i Tricàs.

Estas son las armas del condado de Bell-lloc:
De gules, tres veneras de oro.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Publicaciones

La ICGenHer ha hecho llegar a sus asociados sus dos últimas publicaciones.

La primera se trata de la conferencia pronunciada el miércoles 10 de marzo del corriente por don Antoni Pladevall i Font i don Esteve Canyameres i Ramoneda titulada "La genealogia com a cultura popular per la seva vinculació a la terra, a la casa, a l'ofici" (La genealogía como cultura popular por su vinculación a la tierra, a la casa, al oficio).

Magnífica conferencia a la que tuve el privilegio de asistir y que versó sobre la genealogía de las masías. Hay que recordar que la genealogía no es solo cosa de nobles y que, en Cataluña, los patrimonios rurales, muy vinculados a la figura del "hereu" (heredero), se transmitían del mismo modo que los privilegios nobiliarios. Existen masías con genealogías que serían a envidia de grandes linajes.


Por otro lado se ha publicado el estudio del Asesor de Heráldica y Genealogía de Cataluñan, don Armand de Fluvià i Escorsa titulado Historia de una falsificación nobiliaria: la Baronía de Gavín, en Aragón. Como no podía ser de otra manera, don Armand de Fluvià, con pruebas del todo irrefutables, nos demuestra que la rehabilitación, en 1978, de la Baronía de Gavín por don Manuel Fuertes de Gilbert y Rojo (antes don Manuel Fuertes y Rojo) fue un simple y puro fraude.

martes, 28 de diciembre de 2010

Armas de los Títulos Catalanes (XXII): Barón de Bellpuig

La baronía de Bellpuig es un Título nobiliario concedido con jurisdicción en 1139 por el conde de Barcelona, y después príncipe de Aragón don Ramón Berenguer IV a don Berenguer-Arnau d’Anglesola, señor de Verdú.

Fue don Berenguer-Arnau el fundador de la línea de Bellpuig del linaje de los Anglesola. Fue hermano del fundador de la línea principal don Arnau (II) d’ Anglesola. Otorgó carta de población de Lérida tras su reconquista en 1150. Le sucedió si hija doña Berenguera d’Anglesola que casó con Guillem de Cervera y que murió en 1225 tras entrar, después de enviudar, en la comunidad cisterciense de Vallbona.

Sigue la línea el nieto del fundador, don Guillem (II) d’Anglesola, consejero de Alfonso II y de Pedro II. A don Guillem (II) le sucede su hijo mayor, Guillem (III) d’Anglesola, que lucho en Valencia y obtuvo propiedades de Segorbe y Sagunto y que murió en 1296 el sitio de León. Le sucedió su hijo don Guillem (IV) d’Anglesola y este a su vez por su hijo Ramon, vizconde de Vilamur por herencia de su madre, Beatriu de Pallars. Fue don Ramon d’Anglesola el último de esta línea ya que murió sin hijos en 1386, pasando sus títulos a su hermana Beatriu d’Anglesola. Ésta los traspasó al linaje de los Cardona, pues estaba casada don Hug Folc (I) de Cardona, vizconde de Cardona. Su hijo Hug Folc (II) sucedió a sus padres convirtiéndose en vizconde de Cardona y de Vilamur; barón de Bellpuig y de Juneda y fue creado en 1375 conde de Cardona. Casó don Hug Folc (II) con Caterina de Centelles con tuvo tres hijos: Guillem, Hug y Antoni de Cardona-Anglesola i de Centelles. La baronía de Bellpuig recayó en el segundo. En la Guerra Civil catalana se posicionó contrario a Juan II. Fue capturado por las tropas del rey, junto a su hermano Guillem en la batalla de Rubinat. Los dos fuero ejecutados en 1463 y se otorgó la baronía al hermano menor, Antoni.

Casó éste con Castellana de Requesens y, tras su muerte a los 23 años, su viuda consiguió, gracias a las influencias en el bando realista de los Cardona-Requesens, poderosísimos en aquellos tiempos, conservar la baronía de Bellpuig frente al pleito que planteó su cuñada y viuda de Hug, que la pedía para sus hijos.

Sucedió en este Título don Ramon de Cardona i de Requesens, que fuera virrey de Nápoles y premiado por sus servicios con el ducado de Osma. A partir de entonces, los entronques matrimoniales de sus descendientes les aportan también el condado de Palamós y el ducado de Sessa, pero ya como Fernández de Córdoba-Cardona-Anglesola.

La baronía pasó en 1768 a los Osorio de Moscoso, condes de Altamira, en el que se mantuvo hasta que pasó al linaje Ruiz de Arana tras el matrimonio entre don José Maria Ruiz de Arana y Saavedra, conde de Sevilla la Nueva y vizconde de Mamblas con doña Maria Rosalía Osorio de Moscoso y Carvajal, duquesa de Baena (G. de E.) y marquesa de Castromonte (G. de E.).

Fueron padres de doña Maria Luisa Ruiz de Arana y Osorio de Moscoso, condesa de Nieva y de Olivito, que casó en Madrid el 18 de junio de 1882, con don Alfonso de Bustos y Bustos, marqués de Corvera (G. de E.) y de las Almenas y Vizconde de Rías, nacido, también en Madrid, el 23 de noviembre de 1861. De este fructífero matrimonio nacieron once hijos, siendo el último, don Antonio de Bustos y Ruiz de Arana, nacido en 1905, quién sucedería en la baronía de Bellpuig.

Don Antonio de Bustos y Ruiz de Arana casó en segundas nupcias con su sobrina doña Matilde de Bustos y Campero, con quien tuvo descendencia. Fue don Antonio quien rehabilitó la baronía como Título del Reino en 1923.

El actual titular de la baronía de Bellpuig es el hijo y sucesor del anteriormente citado matrimonio, don Alfonso de Bustos y Bustos.

Estas son las armas de la baronía de Bellpuig:

De oro, tres fajas vibradas de sable. Por timbre corona de barón.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Armas de los Títulos Catalanes (XXI): Vizconde de Bell-lloc

El vizcondado de Bell-lloc, aunque su denominación oficial es Belloch, es un Título nobiliario concedido, el 17 de mayo de 1924, por el rey don Alfonso XIII a don Francisco Javier de Mercader y de Zufía, General de División, Gobernador de Sevilla e Inspector de las Fuerzas de Caballería en Barcelona.

Existió otro vizcondado de Bell-lloc, concedido en 1705 por el Archiduque Carlos de Austria a don Ramon de Bell-lloc i Macip, pero fue anulado en 1707 tras la concesión del condado de Bell-lloc.

Nació el primer vizconde de Bell-lloc en Barcelona en 1861 y murió en la misma ciudad condal en 1932. Casó el 05 de junio de 1899 con doña Luisa de Llorac y Dolsa.

Sucedió al primer vizconde su hijo, don Pablo de Mercader y de Llorac, que casó con Maria Luisa Rovira y Rovira. Falleció en agosto de 1957.

Sucedió, a su vez, en el Título que nos ocupa su hijo don Javier de Mercader y Rovira, que ostenta el vizcondado desde el 04 de diciembre de 1959.

Estas son sus armas:
Escudo cortado. Primero de plata, un perro acollarado de gules corriendo . Segundo de azur, un marco de oro.

viernes, 24 de diciembre de 2010

jueves, 23 de diciembre de 2010

La sucesión de los Títulos nobiliarios (y III): La rehabilitación

La última forma de suceder en un Título es la ya conocida rehabilitación. Esa formula inventada por las grandes mentes del Reino para poder resucitar un Título que ha incurrido en caducidad. Igual que un yogurt.


Tras la aprobación del Real Decreto 222/1988 de 11 de marzo, los Títulos que queden vacantes, tras un período no inferior a cinco años y no superior a cuarenta podrán ser rehabilitados.

Por lo tanto, para poder solicitar la rehabilitación de un Título, no podrán haber pasado cuarenta o más desde el fallecimiento del último titular. Además no se podrá exceder el sexto grado civil y deberán concurrir en el solicitante, méritos que excedan el normal cumplimiento de las obligaciones propias de cada uno.


En definitiva un enorme despropósito legislativo que no me cansaré de denunciar.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

La sucesión de los Títulos nobiliarios (II): La distribución

La distribución es otra forma de sucesión en los títulos nobiliarios.

No es más que la facultad de los poseedores de varios Títulos para distribuirlos entre sus hijos, con la condición de reservar el principal para el inmediato sucesor. Esta facultad queda subordinada a las limitaciones y reglas establecidas en las condiciones respecto al orden de suceder.


Las condiciones para poder realizar una distribución, como muy bien explica don José Luis Muñoz, Técnico Superior del Archivo General del Ministerio de Justicia, en su blog Títulos Nobiliarios, son las siguientes:

- Poseer dos o más Grandezas de España o Títulos del Reino.

- Tener más de un hijo o descendiente directo.

- Reservar el Título principal para el inmediato sucesor.

- La distribución se realizará entre hijos o descendientes directos (nunca a colaterales).

- Subordinación de la facultad de distribuir a las limitaciones y reglas establecidas expresamente en las concesiones respecto al orden de suceder (es decir, no se puede excluir al varón para darle el Título a la hembra, ni saltarse un hijo y dárselo al siguiente).


Dos Títulos en los que se ha sucedido mediante esta técnica son el condado de Ezpeleta de Veyre (G. de E.), que fue distribuido por don Carlos Sánchez-Navarro Villar-Villamil para su hija doña Roberta Sánchez-Navarro Quintana; y el marquesado de Montehermoso que lo distribuyó también don Carlos Sánchez-Navarro Villar-Villamil para su otra hija doña María de la Luz Sánchez-Navarro Quintana.

martes, 21 de diciembre de 2010

La sucesión de los Títulos nobiliarios (I): La cesión

En los Títulos nobiliarios se sucede, de forma natural, tras la muerte del último poseedor legal.

Quien tenga mejor derecho reclamará para sí mismo, ante el Ministerio de Justicia, y tras el pago de los impuestos correspondientes, la expedición de la Real Carta de Sucesión para poder disfrutar de los derechos inherentes a la posesión de una merced nobiliaria, que no son más que el poder usarla como nombre propio y el de defenderlo ante terceros.

No obstante hay otras maneras de suceder en los Títulos, como la cesión.

La cesión es una sucesión en vida del titular, que cede a quien esté llamado a suceder tras su muerte, lo que recibiría después.

La cesión se regula por el artículo 12 del Real Decreto de 27 de mayo de 1912, art. 12:

La cesión del derecho a una o varias dignidades nobiliarias no podrá perjudicar en el suyo a los demás llamados a suceder con preferencia al cesionario, a no ser que hubieran prestado a dicho acto su aprobación expresa, que habrá de consignarse en acta notarial

La cesión debe formalizarse ante notario mediante una escritura pública en la que debe figurar, por parte del concesionario, la aceptación del Título. Al ser una cesión al llamado a suceder, no altera la línea de sucesión (si la alterara, los llamados a suceder con mejor derecho que el concesionario debería dar su aprobación), por lo que no se crea una nueva línea.

Dos Títulos en los que se ha sucedido recientemente (2009) mediante la cesión son el marquesado de San Miguel de Aguayo que es cedido por don Luis Felipe Díez de Ulzurrun y O'Shaugnessy a su primo don Luis de la Plaza y Díez de Ulzurrun; y el marquesado de Sardoal, que es cedido por don José Manuel Zuleta y Alejandro a su hija doña Ana Luisa Zuleta Pérez de Guzmán.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Armas de los Títulos Catalanes (XX): Marqués de Belforte

El marquesado de Belforte es un Título nobiliario concedido en Nápoles por el rey Felipe IV el 20 de febrero de 1641 a don Ferran Manuel de Cardona i Boyer, señor de Belforte. En la Diputación de la Grandeza aparece como Valfuerte, pero su denominación correcta debería ser Belforte.

A falta de más información, sólo decir que este título fue rehabilitado en 1923 por don Luis de Arróspide y Arróspide.

El actual títular es don Íñigo de Arróspide y Valera, duque de Castro-Enríquez (G. de E.), marqués de Belforte (Valfuerte) y Vizconde de Perellós.

Estas son las armas del marquesado de Belforte.

De gules, tres cardos de oro. Por timbre corona de marqués.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Recomendación

Como recomendación de hoy se propone la web del Portal de Archivos Españoles (PARES).

Se trata de un proyecto del Ministerio de Cultura destinado a la difusión del patrimonio documental español disperso en los diferentes archivos del territorio nacional.

Muchos de ellos digitalizados, quien se dé un paseo por la encontrará multitud de documentos que pueden ser de su interés.

Desde las Reales Chancillerías hasta la Secretaría de Órdenes Civiles (donde se encuentran los documentos relativos a las diferentes Órdenes del Estado), gran parte de los fondos documentales y archivísticos españoles están disponibles en esta web.

Una herramienta muy útil para aquellos investigadores que podrán consultar miles de documentos sin moverse de casa. O, al menos, si no están digitalizados, todos los datos relativos a los papeles que busca, para facilitar su posterior consulta.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Pruebas de nobleza

Al hilo de la entrada de ayer, que trataba las falsificaciones e invenciones nobiliarias de algunos genealogistas, hoy se propone, para demostrar lo que se exponía ayer, unas fotografías de las pruebas de nobleza que presentó mi sexto abuelo, don Felipe de Cruylles de Peratallada-Rajadell y de Peguera, I marqués de Castell de Torrent; barón de Cruïlles, Peratallada y Fitor; y señor de Torrent, para la Orden de Carlos III.


En ellas se afirma que la nobleza de mi familia proviene de la concesión, por parte nada menos que de Carlomagno, del "título" de Homes de Paratge (Hombres de Paraje) en el año 785. Nunca ningún soberano ha concedido un título o priviligio de Home de Paratge. Y por supuesto, ningún soberano lo ha ratificado o confirmado. como también afirma. Es una mera leyenda.


Por otro lado, el primer miembro que se conoce de mi familia fue Gilabert I, señor de Cruïlles, que testó en el año 1035. Por lo tanto, y dada la falta de documentación se hace difícil pensar que algún antepasado suyo por línea directa de barón, hubiera coincidido con Carlo Magno en el año 785.


Así que después de estas pequeñas conclusiones sólo se puede pensar, que, al igual que en otros muchos casos, esto no es más que una invención para satisfacer el ego de mi sexto abuelo.


Sé que las fotos son demasiado pequeñas. Quería poner un link con la página de PARES donde se pueden ver mejor, pero por problemas informáticos no lo he conseguido. Espero en breves poder colgarlos para que pueda ver este documento sin usar una lupa.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Interesante colaboración

Navegando por la red he encontrado una interesante colaboración, en el Boletín XV de la Societat Catalana d'Estudis Històrics, correspondiente al año 2004, del Asesor de Heráldica y Genealogía de Cataluña, don Armand de Fluvià i Escorsa.

Se trata de un alegato a favor de las ciencias auxiliares de la historia y de su vigencia actual. También critica el poco acierto -por llamarlo de alguna manera- de algunos genealogistas y herladistas pretéritos que se dedicaron a la falsificación y a la destrucción de genealogías para contentar a sus clientes, y a si mismos. Motivo por el cual nuestras ciencias han llegado hasta nuestros días en un estado tan calamitoso. Aunque parece que poco a poco, se van recuperando a pesar se los ataques que reciben.

Se publica en primer lugar en catalán y a continuación en castellano. La traducción es del que esto escribe, así que me ruego a los lectores que me disculpen si encuentran algún error, y que me lo comuniquen para que pueda ser subsanado.


LA PROMOCIÓ DE LA GENEALOGIA, L’HERÀLDICA
I LA NOBILIÀRIA DINS LA HISTÒRIA EN GENERAL

ARMAND DE FLUVIÀ I ESCORSA
Universitat de Barcelona

RESUM

S’intenta remarcar la importància que tenen aquestes disciplines —durant molts anys menystingudes pels historiadors— com a ciències auxiliars de la història i l’arqueologia, i se’n donen alguns exemples notoris.

PARAULES CLAU

Genealogia, heràldica, nobiliària.

ABSTRACT

This paper tries to stress the importance of the subjects –undervalued by historians for many years as helping sciences to History and Archeology–, offering some notorious examples.

KEY WORDS
Genealogy, heraldry, studies of nobility.

Sento un gran respecte per la Societat Catalana d’Estudis Històrics, i una certa enveja envers els historiadors. Vaig equivocar la carrera, però me’n vaig adonar quan ja era massa tard i se’m feia molt feixuc començar-ne una altra. Havia d’haver cursat història i no dret, què hi farem! I com que no m’he dedicat al dret, he procurat fer-ho en allò que més podia apropar-se a la història: algunes de les seves ciències auxiliars, concretament, la genealogia, l’heràldica i la nobiliària.

Aquesta col·laboració, que m’ha estat demanada, m’ha neguitejat bastant pel fet de no ser historiador i, per tant, de no saber enfocar les meves recerques des del punt de vista, la metodologia i l’anàlisi d’un bon historiador.

Pel que fa a la genealogia, quan el 1968 vaig entrar a la Gran enciclopèdia catalana (on vaig redactar la majoria de les veus de genealogia —principalment amb els arbres genealògics dels llinatges més importants dels Països Catalans—, heràldica i nobiliària, amb tots els títols concedits als esmentats Països) em vaig propasar prestigiar-la, principalment pels historiadors, la majoria dels quals la menyspreaven completament, i amb molta raó: fins a aquell moment (i ara també, però no tant) els genealogistes s’havien dedicat a inventar llegendes sobre els orígens delsllinatges. Com més noble i important era un llinatge, més important i antic era el genearca que se li atribuïa: els Montcada se’ls feia descendir dels ducs de Baviera; els Oms, d’un fill del rei visigot Ataülf;(1) els Rocabertí, dels reis merovingis; els Pilo, de Sardenya, de Guifré I el Pilós; els Cardona, d’una germana de Carlemany; els Centelles, dels ducs de Borgonya; els Copons, de la família senatorial romana dels Coponio, i un llarg etcètera. Això s’ho creia tothom i, fins i tot, els mateixos sobirans ho declaraven en privilegis. Una altra especialitat de genealogistes poc escrupulosos ha estat la falsificació de genealogies per tal d’entroncar un client amb una família de la noblesa o amb un títol nobiliari. Per aconseguir-ho no han dubtat gens a manipular o destruir documents originals, o a fabricar-ne de nous fent-los passar per vells. També han recorregut als expedients anomenats ad perpetuam rei memoriam amb presentació de testimonis comprats i als quals se’ls feia dir el que l’interessat volia. Per un d’aquests expedients, per exemple, Josep Bofarull i Rafart aconseguí la rehabilitació, el 1872, de la baronia de Ribelles, després d’haver comprat el castell i que una sèrie de testimonis haguessin declarat que descendia del llinatge noble dels Ponç, barons de Ribelles (2). Un cas semblant fou el de Felip Riera i Rosés Guillem i Anglí (els seus quatre primers cognoms), comerciant nascut d’una família de perxers i pagesos de Sant Vicenç de Llavaneres establerts a Barcelona, i primer marquès de Casa Riera des de 1833. Per tal de poder ingressar, el 1830, a l’orde de Carles III, que requeria proves de noblesa, es convertí, mitjançant la falsificació de partides sacramentals, en Felipe Riera y Roces Morán y Díaz del Pedregal, hidalgo asturiano.(3) Pels mateixos procediments, un membre de la família dels Amat, de Sabadell, cosí germà de l’arquebisbe, va fer falsificar, vers el 1753, la seva genealogia per entroncar-se amb els Amat de Palou i així poder obtenir una canonjía de Sevilla, on es requeria la qualitat noble per ser canonge4; els Bertran de la família barcelonina del que fou ministre de la corona, Josep Bertran i Musitu, descendent de l’arquitecte Pere Bertran, constructor del pont de Molins de Rei i del nou convent dels agustins de Barcelona, el 1728, per gràcia d’un altre genealogista sense escrúpols s’han vist descendir d’un Josep Bertran i Valentí, de Tortosa, agraciat amb el privilegi de Ciutadà Honrat de Barcelona el 1665. El mateix ha succeït amb famílies com ara els Ayguavives, que per un bon matrimoni van heretar els marquesats de Las Atalayuelas i Guardia Real, però dels quals no conec cap privilegi de noblesa. O els Pascual, de la família del jurista Manuel Maria Pascual i de Bofarull, entre d’altres. Alguns genealogistes, a més d’ennoblir, mitjançant l’engany, els seus clients, es van ennoblir ells mateixos. Els casos més coneguts a casa nostra són els de Felip de Salvador i de Solà, Pedro de Carvajal y de Serrano, Francisco José Morales y Roca i Ricard de Vigo i Badia, que ho aconseguiren alterant o destruint documents. (5)

La publicació, amb el màxim rigor científic, a la Gran enciclopèdia catalana, de la genealogia dels més importants llinatges feudals catalans penso que ha contribuït a despertar l’interès dels historiadors envers la genealogia, que la veiessin amb uns altres ulls i s’adonessin de la seva importància. Perquè les relacions familiars poden explicar, per exemple, que un tal personatge assolís un paper important en el camp de la política, de l’exèrcit, de l’administració o de l’església gràcies a ser fill, germà, cunyat, nét o nebot d’un personatge influent. I és que és immens el grau de desconeixement que tenim de la parentela, fins i tot la més propera, de la majoria dels personatges de la nostra història medieval, i també de la moderna.

Per contribuir d’alguna manera al coneixement de les famílies de la noblesa catalana, he enllestit un Nobiliari general de Catalunya (segles IX-XXI). Es tracta d’un treball genealògic que aplega, en forma d’arbres, unes tres mil famílies de la noblesa catalana que, penso, haurà de ser una eina fonamental i de gran utilitat per als investigadors i afeccionats, tant nacionals com estrangers, per tal de situar o emmarcar familiarment els personatges dels seus treballs o del seu interès. Inclou famílies del Principat (evidentment amb la Catalunya Nord) amb les seves línies o branques asentadse en altres països d’Europa i Amèrica, i famílies estrangeres ennoblides a Catalunya. L’obra es presenta en cinc volums: el primer comprèn les famílies comtals i vescomtals; el segon, la noblesa immemorial; el tercer i el quart, les famílies ennoblides mitjançant privilegi reial a partir del segle XIV, tant d’origen urbà com rural, i el cinquè abasta les famílies ennoblides per concessió de títol nobiliari després de l’anomenada confusió d’estats, vers el 1831, quan els monarques van deixar de concedir privilegis d’ennobliment. Obres com aquesta ja fa anys que han estat realitzades en altres països d’Europa.(6)

Una altra particularitat que vaig trobar quan vaig elaborar moltes de les entrades biogràfiques de la GEC era el poc coneixement que teníem dels llinatges i també dels llocs i les dates de naixement i defunció d’un gran nombre de personatges històrics del nostre país —comtes reis, comtes i vescomtes, principalment—,(7) sobretot si ho comparem amb el que s’esdevé en altres països com ara França, Alemanya o Anglaterra. A molts pocs historiadors els ha interessat esbrinar tot aquest munt de dades, així com una sèrie de punts que encara resten obscurs o dubtosos. Alguns exemples: la paternitat de Ramon de Cardona-Anglesola i de Requesens, afavorit, pel que se suposa que fou el seu veritable pare, el rei Ferran II el Catòlic, amb una sèrie d’importantíssims càrrecs i títols que no tenien relació amb els escassos mèrits que havia reunit: virrei de Sicília i Nàpols, capità general de la Santa Lliga; el que s’esdevingué amb el fill —de nom ara per ara desconegut— de Jaume d’Aragó (†1477), baró d’Arenós, últim membre baró —il·legítim, però— del Casal de Barcelona; la relació, si hi és, o la identitat entre Galceran de Salàs (†1184), el germà d’Ermengol VII d’Urgell, i el noble besaluenc, Galceran de Sales (†c. 1186); la relació familiar de García Pedriz, intitulat comte de Pallars, el seu germà, Martín Pedriz, i la seva mare, domna Maior, amb els comtes de Pallars Jussà, vius, almenys, entre 1185 i 1193; l’origen català del descobridor del Nou Món, Cristòfor Colom, que, amb tota seguretat, no era genovès,(8) així com el llinatge de la seva muller; l’autenticitat del testament de la infanta Peronella d’Aragó, i també la pretesa donació del regne a favor del seu fill, el comte rei Alfons I el Cast, al meu entendre possiblement falsificats en època de Pere III el Cerimoniós quan va voler ser succeït per la seva filla, la infanta Constança, i aprofitats durant el compromís de Casp per afavorir la successió de Ferran d’Antequera. Penso que és evident que Peronella mai no va exercir de reina i caldria estudiar, si els documents resulten autèntics, per què s’intitulava reina quan es tracta d’un cas que la muller no segueix la condició del marit; la possible catalanitat de Giraldona Carlino, l’amant d’Alfons IV el Magnànim, i la identificació d’una altra amant seva, Margarida d’Híxar. És clar que tots aquests temes segurament són considerats de molt poc interès pels nostres historiadors, com també ho deu ser el veritable autor de la Historia de los condes de Urgel, atribuïda, sembla que erròniament, a Dídac Montfar-Sorts, quan segurament fou el pare Villanueva.(9)

En relació amb l’heràldica, disciplina fins fa molt poc ignorada o menystinguda per la gran majoria dels historiadors catalans, cal dir que el seu estudi i coneixement ha contribuït a esbrinar molts punts desconeguts de la història. Referint-nos només a Catalunya, fa alguns anys uns arqueòlegs alemanys van trobar a Turquia un ferro del fre d’argent d’un cavall. Portava gravat un escut triangular curvilini faixat d’or i de gules. Era evident que es tractava de l’escut d’Empúries, però desconeixíem si algun membre d’aquesta família havia anat a aquell país. Per pura casualitat, uns mesos més tard que se’m demanés que fes una investigació, realitzant-la a l’arxiu sevillà dels ducs de Medinaceli, comtes d’Empúries, vaig trobar un document de 1298 en el qual el comte Ponç V Hug esmentava que el seu germà Hug, comte de Squillace, es trobava presoner del «soldà de Babilònia». Ningú no s’havia plantejat per quin motiu els comtes del Pallars Sobirà portaven el seu escut sobre el pit d’una àguila bicèfala, l’àguila imperial, i, evidentment, hi havia un motiu: la seva relació amb la casa imperial de Nicea pel fet del matrimoni, realitzat el 1281, entre el comte Arnau Roger I i Làscara de Ventimiglia, filla de la princesa Eudòxia Làscaris de Nicea. En relació amb l’escut de la ciutat de Tàrrega, fins fa pocs anys, era blasonat quarterat: al primer i al quart, l’escacat d’or i de sable dels comtes d’Urgell, i al segon i al tercer, el senyal dels quatre pals dels comtes de Barcelona. Però resulta que els comtes d’Urgell mai no havien tingut cap relació amb la ciutat, i aquesta mai no havia pertangut al comtat d’Urgell. L’explicació era que el primitiu escacat d’or i de gules del llinatge dels Tárrega havia estat alterat. Els Tàrrega van ser, el 1154, els repobladors de la localitat. El mateix s’esdevingué amb Ribes de Freser, on s’emprava un escut amb un escacat dels comtes d’Urgell sense que aquests tampoc no haguessin tingut mai una relació amb la vila. Es tractava, en realitat, de l’escacat dels Ribes, que és d’argent i d’atzur. Els dos municipis han recuperat els seus autèntics esmalts. A Catalunya, contràriament al que ja ha estat fet en altres països, encara no tenim un corpus de les làpides sepulcrals heràldiques, ni han estat editats tots els armorials i manuscrits heràldics que dormen a les biblioteques.(10) Això permetria estudiar el sistema heràldic català i les seves característiques, encara totalment desconeguts, com ho són l’aparició dels oficials d’armes (heralds, reis d’armes, porsavants, farauts) i dels coronells timbrant els escuts.(11)


Pel que fa a la nobiliària catalana, tampoc no ha estat fet un cens ni un estudi a fons de les famílies nobles i de les peculiaritats que, com a classe social, tenien. Tanmateix, malgrat que ara els historiadors s’han adonat de la importància que, en tots els camps, ha tingut la noblesa, hi ha encara molts punts foscos o desconeguts: la formació i evolució de les distintes categories nobiliàries (magnats, barons, nobles, cavallers, varvassors, comdors, homes de paratge); l’origen i les motivacions de la concessió dels diferents privilegis nobiliaris; l’evolució dels tractaments —molt més importants del que es pensa— donats als individus de la reialesa i als distints comportamentsde l’estament nobiliari; la influència i l’aclariment de les nombroses empreses i ordes ideats pels nostres monarques i membres destacats de l’alta noblesa, i una explicació del fet que a tots els comtats catalans hi ha hagut vescomtes menys a la Ribagorça.

1. «La casa de Oms (tubo principio en los años de 476) que empezó el Imperio de los godos en su Rey Ataulfo, lo que a mas de constar por varios papeles de esta casa lo fima tambien el emperador Carlo Magno por los años de 800’ en que da la razón este emperador expresando que el motibo de llevar corona Real Don Arnaldo de Oms, primer vervesor de Montescot y su Capitán General, era por ser nieto descendiente en línea recta de dicho Athaulfo, Rey de España, que en los años 416 dio principio al Imperio Godo.» (ANC, Fons Marquesos de Castelldosrius, 2; llinatges Santapau i Oms de Santapau, 2.1.1; documentació genealògica i familiar).
2. «Don Amadeo primero, por la gracia de Dios y la voluntad nacional Rey de España […] atendiendo a las razones expuestas por vos Don José de Bofarull […] tuve a bien disponer se expidiese a vuestro favor Real Cédula de sucesdión y confirmación, en concepto de Título del Reino, en la Baronía de Ribelles, una de las nueve que se concedieron en el antiguo Principado, y de la cual disfrutó vuestro ascendiente Don Gisper Pons de Ribelles […].» (AHN, Consejos Suprimidos, llig. 8987, núm. 507).
3. AHN, Sección de Órdenes Militares, Carlos III, exp. 2072, any 1830: Felipe Riera y Roces Morány Díez del Pedregal.
4. Esteve CANYAMERES I RAMONEDA (2000), «Les falsificacions nobiliàries: el cas dels Amat de Palou originaris de la vila de Sabadell», Paratge (Barcelona), núm. 11.
5. Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (2000), «Informe sobre la noblesa dels Salvador», Paratge (Barcelona), núm. 11; Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (2000), «La pretesa noblesa dels Bofarull de Savallà del comtat i de Santa Coloma de Queralt, traslladats a Mataró», Paratge (Barcelona), núm. 12; Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (2000), «Informe sobre la noblesa d’uns Roca, endollats a uns homònims de Vilafranca del Penedès», Paratge (Barcelona), núm. 12; Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (2001), «La noblesa dels Ayguavives, els Bertran, els Pascual, els Viala i els Vigo», Paratge (Barcelona), núm. 13.
6. Wilhelm Karl PRINZ ZU ISENBURG, Frank FREYTAG VON LORINGHOVEN (baró) i Detlev SCHVENNICKE (1980-2003), Europäische Stammtafeln zur geschichte der Europäischen Staaten, 25 v., Marburg; G. A. STARKE VERLAG (1951-2003), Genealogisches Handbuch des Adels (amb més de 125 volums publicats, dividits en diferents seccions: Fürstlichen Häuser, Gräflichen Häuser, Freicherrlichen Häuser i Adeligen Häuser, les tres darreres subdividides cadascuna en A per a les cases immemorials i B per a les de privilegi), Limburg an der Lahn; Francisco FERNÁNDEZ DE BETHENCOURT (1897-1920), Historia genealógica y heráldica de la monarquía española. Casa Real y Grandes de España, 10 v., Madrid; Anales de la nobleza española (des de 1887, Anuario de la nobleza española), 15 v., Madrid, 1880-1890 i 1908-1916; Santiago SOBREQUÉS I VIDAL (1957), Els barons de Catalunya, Barcelona.
7. Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (1989), Els primitius comtats i vescomtats de Catalunya. Cronología de comtes i vescomtes, Barcelona.
8. CENTRE D’ESTUDIS COLOMBINS (1993), Colom i el món català, Barcelona; Josep M. ORTADÓ I MAYMÓ (1992), Catalunya, la nació descobridora d’Amèrica, Barcelona; Jordi BILBENY (1998), Notícia històrica de la descoberta catalana d’Amèrica, segons les fonts catalano-aragoneses de l’Antic Règim, Barcelona; Jordi BILBENY (2001), Pero Vázquez de Saavedra i Cristòfor Colom, Arenys de Mar; Jordi BILBENY (1999), La descoberta catalana d’Amèrica. Una reflexió sobre la manipulació de la història, Granollers; Jordi BILBENY (1998), Brevissima relació de la destrucció de la història: La falsificació de la descoberta catalana d’Amèrica, Barcelona; Jordi BILBENY (1999), «Els Colom de Barcelona i el barceloní Cristòfor Colom», Paratge (Sant Cugat del Vallès), núm. 10.
9. Jaume RIERA I SANS (2002), «Jaume Villanueva i el comtat d’Urgell», Els grans espais baronials a l’edat mitjana, Lleida.
10. Michel PASTOUREAU (1994), Les armoiries. Lecture et identification, Saint-Aignan-le-Grand-Lieu.
11. Jaume RIERA I SANS (2002), Els heralds i les divises del rei Martí (1356-1410), Barcelona; Martí DE RIQUER I MORERA (1984), «Los heraldos del título de Aragón y las peculiaridades de la heràldica catalana», I Seminario sobre Genealogía y Heráldica, Saragossa.

LA PROMOCIÓN DE LA GENEALOGÍA,
LA HERÁLDICA Y LA NOBILIÁRIA DENTRO
DE LA HISTORIA EN GENERAL

ARMAND DE FLUVIÀ I ESCORSA
Universitat de Barcelona

RESUMEN

Se intenta remarcar la importancia que tienen estas disciplinas –durante muchos años menospreciadas por los historiadores- como ciencias auxiliares de la historia y la arqueología y se dan algunos ejemplos notorios.

PARAULES CLAVE

Genealogía, heráldica, nobiliaria.

ABSTRACT

This paper tries to stress the importance of the subjects –undervalued by historians for
many years as helping sciences to History and Archeology–, offering some notorious examples.

KEY WORDS
Genealogy, heraldry, studies of nobility.

Siento un gran respeto por la “Societat Catalana d’Estudis Històrics”, y una cierta envidia de los historiadores. Me equivoqué de carrera, pero me di cuenta cuando ya era demasiado tarde y se me hacía muy cuesta arriba comenzar otra. Debería haber cursado historia y no derecho pero, ¡que le vamos a haces! Y como no me he dedicado al derecho, he procurado hacerlo en aquello que más se podía acercar a la historia: algunas de sus ciencias auxiliares, concretamente la genealogía, la heráldica y la nobiliaria.

Esta colaboración, que se me ha pedido, me ha tenido nervioso por el hecho de no ser historiador y, por lo tanto, no saber enfocar mis investigaciones desde el punto de vista, la metodología y el análisis de un buen historiador.

Por lo que respecta a la genealogía, cuando en 1968 entré en la “Gran Enciclopèdia Catalana” (donde redacté la mayoría de las voces en genealogía –principalmente con los árboles genealógicos de los linajes más importantes de los “Països Catalans”-, heráldica y nobiliaria, con todos los títulos concedidos en los mencionados “Països”) me propuse prestigiarla, principalmente para los historiadores, la mayoría de los cuales la menospreciaban completamente, y con mucha razón: hasta aquel momento (y ahora también, aunque no tanto) los genealogistas se dedicaron a inventar leyendas sobre los orígenes de los linajes. Como más noble e importante era un linaje, más importante y antiguo era el genearca que se le atribuía: a los Montcada se les hacía descender de los duques de Baviera; a los Oms, de un hijo del rey visigodo Ataúlfo(1); a los Rocabertí, de los reyes merovingios; a los Pilo, de Cerdeña, de Gifré I el Pilós; a los Cardona, de una hermana de Carlomagno; a los Centelles, de los duques de Borgoña; a los Copons, de la familia senatorial romana de los Coponio, y un largo etcétera. Esto se lo creía todo el mundo e, incluso, los propios soberanos lo declaraban en sus privilegios. Otra especialidad de los genealogistas poco escrupulosos ha sido la de entroncar a un cliente con una familia de la nobleza o con un titulo nobiliario. Para conseguirlo no han dudado, en absoluto, en manipular o destruir documentos originales, o en fabricar otros nuevos haciéndolos pasar por antiguos.

También han recurrido a los expedientes denominados “ad perpetuam rei memoriam” con la presentación de testimonios comprados y a los cuales se les hacía decir lo que quería el interesado. Por uno de estos expedientes, por ejemplo, Josep Bofarull y Rafart consiguió la rehabilitación, en 1872, de la baronía de Ribelles2, después de haber comprado un castillo y que una serie de testigos hubieran declarado que descendía del linaje noble de los Ponç, barones de Ribelles.(2)

Un caso similar fue el de Felip Riera y Rosés Guillem y Anglí. (sus cuatro primeros apellidos), comerciante nacido en una familia de pasamaneros y agricultores de Sant Vicenç de Llavaneres establecidos en Barcelona, y primer marqués de Casa Riera desde 1833. Para poder ingresar, en 1830, en la orden de Carlos III, que requería pruebas de nobleza, se convirtió, mediante la falsificación de partidas sacramentales, en Felipe Riera y Roces Morán y Díaz del Pedregal, hidalgo asturiano(3).

Por estos mismos procedimientos, un miembro de la familia de los Amat, de Sabadell, primo hermano del arzobispo, falsificó, en 1753, su genealogía para entroncarse con los Amar de Palou y poder así obtener una canonjía en Sevilla, donde se requería la cualidad de noble para ser canónigo;(4) los Bertran de la familia barcelonesa del que fue ministro de la corona, Josep Bertran i Musitu, descendiente del arquitecto Pere Bertran, constructor del puente de Molins de Rei y del nuevo convento de los agustinos de Barcelona, en 1728, por la gracia de otro genealogista sin escrúpulos, se ha visto descender de un Josep Bertran i Valentí, de Tortosa, agraciado con el privilegio de Ciudadano Honrado de Barcelona en 1665. Lo mismo ha sucedido con familias como los Ayguavives, que por un buen matrimonio heredaron los marquesados de las Atayuelas y Guardia Real, pero de los cuales no conozco ningún privilegio de nobleza. O los Pascual, de la familia del jurista Manuel María Pascual i de Bofarull, entre otros. Algunos genealogistas, además de ennoblecer, mediante el engaño, a sus clientes, se ennoblecían ellos mismos. Los casos más conocidos en nuestra casa son los de Felip de Salvador i de Solà, Pedro de Carvajal y de Serrano, Francisco José Morales y Roca y Ricard de Vigo i Badia, que lo consiguieron alterando o destruyendo documentos.(5)

La publicación, con el máximo rigor científico, en la Gran Enciclopedia Catalana, de la genealogía de los más importantes linajes feudales catalanes creo que ha contribuido a despertar el interés de los historiadores hacia la genealogía, que la viesen con otros ojos y se diesen cuenta de su importancia. Porqué las relaciones familiares pueden explicar, por ejemplo, que un personaje consiguiese un papel importante en el campo de la política, del ejército, de la administración o de la iglesia, gracias a ser hijo, hermano, cuñado, nieto o sobrino de un personaje influyente. Y es que es inmenso el grado de desconocimiento que tenemos de la parentela, incluso de la más cercana, de la mayoría de los personajes de nuestra historia medieval, y también de la moderna.

Para contribuir de alguna manera al conocimiento de las familias de la nobleza catalana he terminado un Nobiliari general de Catalunya (segles IX-XXI). Se trata de un trabajo genealógico que agrupa, en forma de árboles, unas tres mil familias de la nobleza catalana que, creo, será una herramienta fundamental y de gran utilidad para los investigadores y los aficionados, tanto nacionales como extranjeros, para situar y enmarcar familiarmente los personajes de sus trabajos o de su interés. Incluye familias del Principado (evidentemente con la “Catalunya Nord”) con sus líneas o ramas asentadas en otros países de Europa y América, y familias extranjeras ennoblecidas en Cataluña. La obra se presenta en cinco volúmenes: el primero comprende las familias condales y vizcondales; el segundo, la nobleza inmemorial; el tercero y el cuarto, las familias ennoblecidas mediante privilegio real a partir del siglo XIV, tanto de origen urbano como rural, y el quinto abarca las familias ennoblecidas por concesión de un título nobiliario después de la llamada “confusión de estados”, hacia 1831”, cuando los monarcas dejaron de conceder privilegios de nobleza. Obras como esta ya hace años que se han hecho en otros países de Europa.(6)

Otra particularidad que me encontré cuando elaboré muchas de las entradas biográficas de la GEC era el poco conocimiento que teníamos de los linajes y también de los lugares y las fechas de nacimiento y defunción de un gran número de personajes históricos de nuestro país –condes reyes, condes y vizcondes principalmente-(7) sobre todo si lo comparamos con otros países como Francia, Alemania o Inglaterra. A muy pocos historiadores les ha interesado averiguar toda esta cantidad de datos, así como una serie de puntos que aun permanecen oscuros o dudosos. Algunos ejemplos: la paternidad de Ramon de Cardona-Anglesola i de Requesens, favorecido, por quien se supone su verdadero padre, el rey Fernando II el Católico, con una serie de importantísimos cargos y títulos que no tenían relación con los escasos méritos que reunió: virrey de Sicilia y Nápoles, capitán general de la Santa Liga; lo que aconteció con el hijo –de nombre por ahora desconocido- de Jaime de Aragón (†1477), barón de Arenós, último miembro barón –aunque ilegítimo- de la Casa de Barcelona; la relación, si existe, o la identidad entre Galcerán de Salàs (†1184), el hermano de Ermengol VII de Urgell y el noble de Besalú, Galcerán de Sales (†c. 1186); la relación familiar García Pedriz, intitulado conde de Pallars, su hermano Martín Pedriz y su madre, domna Mayor, con los condes de Pallars Jussà, vivos, al menos, entre 1185 y 1193; el origen catalán del descubridor del Nuevo Mundo Cristóbal Colón, que, con toda seguridad, no era genovés,(8) así como el linaje de su mujer; la autenticidad del testamento de la infanta Petronila de Aragón , y también la pretendida donación del reino a favor de su hijo, el conde rey Alfonso II el Casto, a mi entender posiblemente falsificados en época de Pedro IV el Ceremonioso cuando quiso que le sucediera su hija, la infanta Constanza, y aprovechados durante el compromiso de Caspe para favorecer la sucesión de Fernando de Antequera. Pienso que es evidente que Petronila nunca ejerció de reina y sería necesario estudiar, si los documentos resultan auténticos, porqué se intitulaba reina cuando se trata de un caso en que la mujer no sigue la condición del marido; la posible catalanidad de Giraldona Carlino, amante de Alfonso V el Magnánimo, y la identificación de otra amante suya, Margarita de Híjar. Está claro que todos estos temas son considerados de muy poco interés por nuestros historiadores, como también lo debe ser el verdadero autor de la Historia de los condes de Urgel, atribuida, parece que erróneamente, a Dídac Montfar-Sorts, cuando seguramente fue del padre Villanueva.(9)

En relación a la heráldica, disciplina hasta hace muy poco ignorada o menospreciada por la mayoría de historiadores catalanes, hay que decir que su estudio y conocimiento ha contribuido a descubrir muchos puntos desconocidos de la historia. Refiriéndonos solo a Cataluña, hace algunos años unos arqueólogos alemanes encontraron en Turquía un hierro del freno de un caballo. Llevaba grabado un escudo triangular curvilíneo fajado de oro y gules. Era evidente que se trataba del escudo de Ampurias, pero desconocíamos si algún miembro de esta familia había viajado a aquel país. Por pura casualidad, unos meses más tarde de que se me pidiera realizar una investigación, realizándola en el archivo sevillano de los duques de Medinaceli, condes de Ampurias, encontré un documento de 1298 en el que el conde Ponç V Hug comentaba que su hermano Hug, conde de Squilace, se encontraba preso del “soldado de Babilonia”. Nadie se había planteado nunca por qué motivo los condes del Pallars Sobirà llevaban su escudo sobre el pecho de un águila bicéfala, el águila imperial, y, evidentemente, había un motivo: su relación con la casa imperial de Nicea por el matrimonio contraído en 1281 entre el conde Arnau Roger I y Láscara de Ventimiglia, hija de la princesa Eudoxia Lascaris de Nicea. En relación con el escudo de la ciudad de Tárrega, hasta hace pocos años, se blasonaba cuartelado; el primero y el cuarto, el escacado de oro y sable de los condes de Urgell, y el segundo y tercero, la señal de los cuatro palos de los condes de Barcelona. Pero resulta que los condes de Urgell no tuvieron nunca ninguna relación con la ciudad, y ésta nunca perteneció al condado de Urgell. La explicación era que el primitivo escacado de oro y gules del linaje de los Tárrega había sido alterado. Los Tárrega fueron, en 1154, los repobladores de la localidad. Lo mismo pasó con Ribes de Freser, donde se utilizaba un escudo con un escacado de los condes de Urgel sin que estos tampoco hubieran tenido nunca relación alguna con la villa. Se trataba, en realidad, del escacado de los Ribes, que es de plata y azur. Los dos municipios han recuperado sus auténticos esmaltes. En Cataluña, contrariamente a los que han hecho ya en otros países, aun no tenemos un corpus de lápidas sepulcrales heráldicas, ni se han editado todos los armoriales y manuscritos heráldicos de duermen en las bibliotecas.(10) Esto permitiría estudiar el sistema heráldico catalán y sus características, aun totalmente desconocidos, como lo son la aparición de los oficiales de armas (heraldos, reyes de armas, persevantes, farauts) y de los coroneles timbrando los escudos.(11)

En lo que respecta a la nobiliaria catalana, tampoco se ha hecho un censo ni un estudio a fondo de las familias nobles y de las particularidades que, como clase social, tenían. No obstante, aunque ahora los historiadores se han dado cuenta de la importancia que, en todos los campos, ha tenido la nobleza, hay aun muchos puntos oscuros o desconocidos: la forma y evolución de las distintas categorías nobiliarias (magnates, barones, nobles, caballeros, varvasores, comdors, hombres de paraje homes de paratge); del origen y las motivaciones de la concesión de los diferentes privilegios nobiliarios; la evolución de los tratamientos –mucho más importante de lo que se cree- dados a los individuos de la realeza y a los distintos comportamientos del estamento nobiliario; la influencia y el esclarecimiento de las numerosas empresas y ordenes ideados por nuestros monarcas y miembros destacados de la alta nobleza, y una explicación del hecho de que en todos los condados catalanes hubiera habido vizcondes excepto en el de Ribagorça

1. «La casa de Oms (tubo principio en los años de 476) que empezó el Imperio de los godos en su
Rey Ataulfo, lo que a mas de constar por varios papeles de esta casa lo fima tambien el emperador Carlo Magno por los años de 800’ en que da la razón este emperador expresando que el motibo de llevar corona Real Don Arnaldo de Oms, primer vervesor de Montescot y su Capitán General, era por ser nieto descendiente en línea recta de dicho Athaulfo, Rey de España, que en los años 416 dio principio al Imperio Godo.» (ANC, Fons Marquesos de Castelldosrius, 2; llinatges Santapau i Oms de Santapau, 2.1.1; documentació genealògica i familiar).
2. «Don Amadeo primero, por la gracia de Dios y la voluntad nacional Rey de España […] atendiendo a las razones expuestas por vos Don José de Bofarull […] tuve a bien disponer se expidiese a vuestro favor Real Cédula de sucesdión y confirmación, en concepto de Título del Reino, en la Baronía de Ribelles, una de las nueve que se concedieron en el antiguo Principado, y de la cual disfrutó vuestro ascendiente Don Gisper Pons de Ribelles […].» (AHN, Consejos Suprimidos, llig. 8987, núm. 507).
3. AHN, Sección de Órdenes Militares, Carlos III, exp. 2072, any 1830: Felipe Riera y Roces Morán y Díez del Pedregal.
4. Esteve CANYAMERES I RAMONEDA (2000), «Les falsificacions nobiliàries: el cas dels Amat de Palou originaris de la vila de Sabadell», Paratge (Barcelona), núm. 11.
5. Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (2000), «Informe sobre la noblesa dels Salvador», Paratge (Barcelona), núm. 11; Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (2000), «La pretesa noblesa dels Bofarull de Savallà del comtat i de Santa Coloma de Queralt, traslladats a Mataró», Paratge (Barcelona), núm. 12; Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (2000), «Informe sobre la noblesa d’uns Roca, endollats a uns homònims de Vilafranca del Penedès», Paratge (Barcelona), núm. 12; Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (2001), «La noblesa dels Ayguavives, els Bertran, els Pascual, els Viala i els Vigo», Paratge (Barcelona), núm. 13.
6. Wilhelm Karl PRINZ ZU ISENBURG, Frank FREYTAG VON LORINGHOVEN (baró) i Detlev SCHVENNICKE (1980-2003), Europäische Stammtafeln zur geschichte der Europäischen Staaten, 25 v., Marburg; G. A. STARKE VERLAG (1951-2003), Genealogisches Handbuch des Adels (amb més de 125 volums publicats, dividits en diferents seccions: Fürstlichen Häuser, Gräflichen Häuser, Freicherrlichen Häuser i Adeligen Häuser, les tres darreres subdividides cadascuna en A per a les cases immemorials i B per a les de privilegi), Limburg an der Lahn; Francisco FERNÁNDEZ DE BETHENCOURT (1897-1920), Historia genealógica y heráldica de la monarquía española. Casa Real y Grandes de España, 10 v., Madrid; Anales de la nobleza española (des de 1887, Anuario de la nobleza española), 15 v., Madrid, 1880-1890 i 1908-1916; Santiago SOBREQUÉS I VIDAL (1957), Els barons de Catalunya, Barcelona.
7. Armand de FLUVIÀ I ESCORSA (1989), Els primitius comtats i vescomtats de Catalunya. Cronologia de comtes i vescomtes, Barcelona.
8. CENTRE D’ESTUDIS COLOMBINS (1993), Colom i el món català, Barcelona; Josep M. ORTADÓ I MAYMÓ (1992), Catalunya, la nació descobridora d’Amèrica, Barcelona; Jordi BILBENY (1998), Notícia històrica de la descoberta catalana d’Amèrica, segons les fonts catalano-aragoneses de l’Antic Règim, Barcelona; Jordi BILBENY (2001), Pero Vázquez de Saavedra i Cristòfor Colom, Arenys de Mar; Jordi BILBENY (1999), La descoberta catalana d’Amèrica. Una reflexió sobre la manipulació de la història, Granollers; Jordi BILBENY (1998), Brevissima relació de la destrucció de la història: La falsificació de la descoberta catalana d’Amèrica, Barcelona; Jordi BILBENY (1999), «Els Colom de Barcelona i el barceloní Cristòfor Colom», Paratge (Sant Cugat del Vallès), núm. 10.
9. Jaume RIERA I SANS (2002), «Jaume Villanueva i el comtat d’Urgell», Els grans espais baronials a l’edat mitjana, Lleida.
10. Michel PASTOUREAU (1994), Les armoiries. Lecture et identification, Saint-Aignan-le-Grand-Lieu.
11. Jaume RIERA I SANS (2002), Els heralds i les divises del rei Martí (1356-1410), Barcelona; Martí DE RIQUER I MORERA (1984), «Los heraldos del título de Aragón y las peculiaridades de la heràldica catalana», I Seminario sobre Genealogía y Heráldica, Saragossa.

martes, 14 de diciembre de 2010

Armas de los Títulos Catalanes (XIX): Marqués de Bassecourt

Breves líneas las de hoy para tratar el marquesado de Bassecourt, pues apenas he podido encontrar información sobre este Título.

Solo decir que es un Título nobiliario concedido, el 25 de mayo de 1915, por el rey Alfonso XIII a don Luís de Morenés y García-Alesson. Desde el 03 de mayo de 1736 había sido un Título de las Dos-Sicilias.

Casó el primer marqués de Bassecourt con doña María de las Mercedes de Arteaga y Echagüe, marquesa de Argüeso, condesa de Bañares y Grande de España (sin Título asociado).

El actual titular es don Miguel de Morenés y Sanchíz, Caballero de Montesa.

Estas son las armas del marquesado de Bassecourt.



De plata una morera de sinople.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Armas de los Títulos Catalanes (XVIII): Conde de Avellino

El condado de Avellino es un Título nobiliario concedido sobre una base jurisdiccional el 22 de mayo de 1468 por el rey don Fernando I de Nápoles a favor de don Galcerán de Requesens i Joan de Soler, conde de Trivento. Fue confirmado por Fernando II el Católico el 13 de noviembre de 1504 en Campo de Chieti.

El primer conde de Avellino nació en 1439, hijo de Galcerán de Requesens y de Santacoloma, que fue Gobernador de Cataluña. Capitaneó la armada de Fernando II en Nápoles. Fue también capitán general de la armada del rey en la campaña de Málaga.

A pesar de tener algunos hijos naturales, solo tuvo dos hijas legítimas, una de las cuales, Isabel de Requesens y Enríquez sucedió a su padre convirtiéndose en segunda condesa de Trivento y de Avellino, además de suceder a su tío Luis en el condado de Palamós.

Por matrimonio con su primo hermano Ramón de Cardona-Anglesola y de Requesens, fue también condesa de Oliveto y baronesa de Bellpuig.

El condado de Avellino pasó después a los duques de Soma y Sessa, a los condes de Altamira y finalmente a los condes de Cabra.

La actual titular es doña Pilar Paloma Casanova y Barón, condesa de Cabra (G. de E.); duquesa de Baños (G. de E.); marquesa de Ayamonte y de Villa de San Román; condesa de Avellino y de Trivento y baronesa de Calonge.

Estas son las armas del condado de Avellino.

De azur, tres roques de oro. La bordura dentada de oro. Por timbre corona de conde.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Recomendación

Hoy viernes se recomienda un nuevo libro. Se trata de la magnífica obra de Sir Geoffrey Parker sobre la vida del Rey Prudente titulado "Felipe II. La biografía definitiva".


Se trata de un trabajo magníficamente documentado y fruto de un rigor extraordinario. Más de 10.000 documentos ha consultado su autor para alumbrar esta magna obra.

Las relaciones del rey con protestantes y musulmanes, su obsesión con la religión, sus relaciones familiares, la Inquisición y otros muchos e interesantes temas son abordados en este libro que descubrirá a sus lectores a un Felipe II como nunca antes se ha conocido.

Pero, ¿quién mejor que el propio autor para presentarnos su obra? Aquí les dejo el link de unas declaraciones de Sir Geoffrey, aparecidas en El País, con motivo de la presentración de su libro el 21 de septiembre de este año que ya se acaba.

FICHA

Título: Felipe II. La biografía definitiva
Autor: Sir Geoffrey Parket
Editorial: Planeta
Colección: -
Año de edición: 2010
Número de páginas: 1380
ISBN: 9788408094845
Idioma: Castellano
Precio: 39,50€

jueves, 9 de diciembre de 2010

Armas de los Títulos Catalanes (XVII): Marqués de la Argentera

El marquesado de la Argentera es un Título nobiliario concedido el 03 de julio de 1918, por el Rey don Alfonso XIII, a favor de don Eduardo Maristany y Gibert,

que fuera director de la compañía ferroviaria Madrid-Zaragoza-Alicante, en memoria de la construcción del túnel de la Argentera (Tarragona).

El primer marqués de Argentera nació en Barcelona en 1855, licenciándose en ciencias en 1873 y en ingeniería de caminos en 1881. Trabajó como inspector de ferrocarriles y más tarde como ingeniero de las obras que tenían que llevar al tren de Tarragona a Barcelona y a Francia, además de proyectar varias líneas entre Aragón y Cataluña.

Tras su participación en la construcción del túnel de la Argentera publicó un trabajo titulado El túnel de Argentera, en tres volúmenes, en el que narra el arduo trabajo que supuso la construcción de esta obra.

Don Eduardo Maristany y Gibert murió en Barcelona en 1941.

Sucedió en el Título que nos ocupa el hijo del primer marqués, don Carlos Maristany y Benito, que murió en 1962, siendo sucedido a su vez por doña María Luisa Maristany y Marqués hasta 2003.

El actual titular del marquesado de la Argentera es don Luis Eduardo Pilón Maristany.

Estas son sus armas:

De plata, tres fajas ondadas de azur. Bordura de gules con ocho veneras de oro. Al timbre corona de marqués.

Las fajas ondadas son obra de don Xavier Garcia.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Artículo interesante

La Diputación de la Grandeza, en su página web, dispone de una sección llamada Historia en la que publica interesantes artículos escritos por el conde de los Acevedos, asesor genealógico de esta corporación.

Hoy se reproduce aquí el último, titulado Lanzas y Media Annata, que repasa las cargas tributarias con las que se grababan, antiguamente, los Títulos nobiliarios.


LANZAS Y MEDIA ANNATA


1.- Introducción.

Quien haya sentido la curiosidad de leer documentación antigua sobre títulos nobiliarios, habrá tenido ocasión de encontrarse con la reiterada mención que se hace de las Lanzas y Medias annatas como impuestos que recaían sobre esas dignidades durante el Antiguo Régimen. Resulta conveniente conocer en qué consistían y las importantes consecuencias que la falta de pago llevaba consigo.
En un primer momento la posesión de dignidades nobiliarias no se encontraba sujeta al pago de impuesto alguno, como lógica consecuencia de su carácter honorífico. Fue durante el reinado de Felipe IV, bajo el gobierno del Conde Duque de Olivares, cuando se pensó en someter los títulos nobiliarios a tributación con el fin de allegar recursos para las siempre exhaustas arcas del Tesoro.


2.- Creación.

Por Reales Cédulas de 18 de agosto de 1631 y 10 de diciembre de 1632 se crean los impuestos de la Media Annata y de Lanzas, este último exclusivo para los títulos nobiliarios y aquél también para otros grupos.
a) El impuesto de la Media anata o annata gravaba los nombramientos para empleos retribuidos o mercedes que se hacían. Se devengaba cuando el interesado entraba en posesión de la merced o empleo, y recibía ese nombre porque la deuda tributaria se fijaba en la mitad de lo que el empleo retribuido o la merced concedida rentase en un año. Hoy a ese impuesto lo hubiéramos llamado "de la Media anualidad". Como los títulos nobiliarios no tenían en sí valor económico, se establecieron unos baremos para fijar la cuantía que había de satisfacerse según la clase de títulos. Se pagaba este impuesto una sola vez al entrar en posesión del Título.
Felipe V dispuso en 1727 que los Grandes y Títulos no pudieran entrar en posesión no ya de estas mercedes, sino ni siquiera de las rentas y señoríos que tuvieran sin haber acreditado el pago de la Media annata o su exención.
b) El pago del servicio de Lanzas, en cambio, se hacía todos los años. Su origen se encuentra en la obligación que antiguamente tenían los grandes señores, y entre ellos los poseedores de títulos, de servir al Rey con un determinado número de lanzas cada uno, en función de sus rentas, cuando eran requeridos para ello para las necesidades de la guerra. Cada lanza eran cinco hombres de armas, es decir soldados profesionales perfectamente armados y entrenados para el combate, pagados por el señor que estaba obligado a suministrarlos.
Ya entrado el siglo XVII, con la existencia de un ejército permanente se sustituyó esta obligación de naturaleza personal por una aportación de carácter económico, fijada en función de las rentas de los señores titulados, y con el paso del tiempo según su categoría nobiliaria.
Sin embargo, como consecuencia de las imperiosas necesidades de la Hacienda Pública, hubo momentos en que se permitió redimir el impuesto de Lanzas y Media annata, autorizándose a que los interesados, en lugar de abonar cada año el importe que correspondía satisfacer por Lanzas y también por la Media annata, pagasen por una sola vez una cantidad alzada, de cuantía muy superior, y el título quedaba exento perpetuamente del pago del tributo.
La cuantía de la redención varió con el transcurso del tiempo (en el reinado de Carlos III estaba fijada en 160.000 reales de vellón), pero hubo periodos, cuando la situación del erario no era tan apurada, en que no se admitió la redención de esos impuestos, como sucedió durante la segunda mitad del reinado de Fernando VI.


3.- Consignación de juros y de rentas.

Ante las dificultades con las que en muchos casos se encontraba la Real Hacienda para cobrar el servicio de Lanzas y el derecho de la Media annata, los hacendistas idearon un medio para tratar de asegurarse en lo posible el pago de estos gravámenes, y que fue el de acudir a la consignación de juros y de rentas.
Un juro era algo parecido a lo que hoy son las Letras del Tesoro y figuras financieras similares de la Deuda Pública, con ciertas diferencias que no son del caso examinar aquí. La consignación de juros consistía en que el poseedor de una merced nobiliaria quedaba obligado a comprar un juro que rentase anualmente la cuantía del servicio de Lanzas. La escritura o documento constitutivo del juro se depositaba ante la oficina competente de la Real Hacienda, la cual procedía a cobrar directamente los intereses del juro, y con su importe se satisfacía el impuesto, sin que el interesado tuviera, en principio, que hacer al respecto nada más que comprar el juro, depositarlo, otorgar los poderes necesarios para su cobranza, y ampliar la cuantía del juro cuando se decretaba el incremento del impuesto.
En 1787 se estableció que los que poseyeran Grandezas y Títulos de Castilla y no estuvieren relevados del servicio de Lanzas ni las tuvieren consignadas en juros o en bienes libres, debían consignar alguna finca del mayorazgo a que se hubiese agregado la Grandeza o Título y rindiera la renta equivalente, para que quedase satisfecha anualmente la Real Hacienda, prohibiéndose la expedición de cartas de sucesión mientras no se acreditase haberse hecho la consignación para el pago del impuesto.


4.- Supresión de estos gravámenes.

Los impuestos de Lanzas y Media annata estuvieron vigentes hasta que se produjo una importante reforma del sistema tributario en 1845, siendo Presidente del Consejo de Ministros don Alejandro Mon y Ministro de Hacienda don Ramón Santillán. Se crea el nuevo Impuesto especial sobre Grandezas y Títulos, que quedó regulado por el Real Decreto de 28 de diciembre de 1846.
Desaparecen en ese momento los viejos impuestos de Lanzas y Media annata, aunque permanecen subsistentes los débitos devengados y no satisfechos. Con el nuevo impuesto especial quedan sin efecto las exenciones concedidas por aquéllos, de tal manera que los que hubiesen redimido en tiempos pasados las Lanzas y Medias annatas entregando a tanto alzado el correspondiente capital, no quedaban eximidos de pagar en lo sucesivo el nuevo impuesto, ya que se trataba de un tributo diferente, al que no alcanzaba esa exención.
Por otra parte, quien quisiera poseer un título nobiliario debía sacar la Real Carta de Sucesión y Confirmación y pagar el nuevo impuesto. Si no lo hacían, el título quedaba suprimido; y si alguien más adelante quería rehabilitarlo estaba obligado a satisfacer las Lanzas y Medias annatas devengadas y no pagadas, además del nuevo impuesto por las sucesiones teóricas que se hubieran podido producir hasta el momento de la rehabilitación.
De este modo esos dos viejos impuestos prorrogaron sus efectos más allá de su propia existencia.


5.- Reflexión final.

La tributación de los Títulos y Grandezas ha sido exclusiva de España. En otros países no pasó por la cabeza de los gobernantes someter a tributación un derecho honorífico.
Lo que se arbitró como un medio para subvenir a unas necesidades perentorias de la Real Hacienda se perpetuó con el tiempo, hasta el punto de que en la actualidad se mantiene la tributación de las dignidades nobiliarias al entrar en posesión de ellas a través del Impuesto Actos Jurídicos Documentados.
Hoy, el pago de este impuesto tiene grandes visos de ser inconstitucional, ya que el artículo 31 de la vigente Constitución dice que los impuestos se establecen en función de la capacidad contributiva de los sujetos pasivos. La posesión de Grandezas y Títulos nobiliarios no es en la actualidad indicativa de capacidad económica, por ser dignidades honoríficas sin contenido patrimonial alguno y sin la atribución de derechos y privilegios de ninguna clase, como ha declarado en dos sentencias el Tribunal Constitucional.

José Miguel de Mayoralgo y Lodo
Conde de los Acevedos

martes, 7 de diciembre de 2010

Armas de los Títulos Catalanes (XVI): Marqués de Argençola

El marquesado de Argençola es un Título nobiliario concedido el 12 de julio de 1702, por el rey Felipe V, a don Jeroni de Rocabertí i d’Argençola, señor de Argençola.

Hace referencia al municipio de Argençola, en Barcelona.

Tampoco he podido encontrar gran cosa del primer marqués. Solamente que descendía de una línea secundaria de otra línea secundaria de los vizcondes de Rocabertí.

Así pues, el hijo del vizconde Felip Dalmau (II) de Rocabertí i de Castre-Pinós, Francesc de Rocabertí i de Ballera fue el fundador de la que se conoce como “línea de los Rocabertí-Pau-Ballera, barones de Pau". El nieto del fundador de esta rama, Francesc de Rocabertí-Pau-Ballera i de Boixadors, continuó la línea, que se extinguió con su nieta María de Rocabertí-Pau-Ballera i Descatllar, señora de Avinyonet, que aportó el patrimonio a los Cruïlles-Sitjar.

La línea de los marqueses de Argençola, que es la que nos ocupa, la inicia Josep de Rocabertí i de Boixadors, caballero de Alcántara, segundo hijo del mencionado Francesc de Rocabertí-Pau-Ballera i de Boixadors.

Casó Josep de Rocabertí con la heredera de los Argençola, de cuyo matrimonio nació don Jeroni de Rocabertí i d’Argençola, primer marqués de Argençola. Tas su muerte hacia 1725 le sucedió su hijo Josep de Rocabertí i de Llupià, tras cuya muerte se extinguí esta línea.

El marquesado de Argençola pasó a los Pignatelli y posteriormente a los Sarriera.

Su actual titular es doña María del Milagro de Sarriera y de Vargas-Zúñiga.

Estas son las armas del marquesado de Argençola que coinciden con las del de Anglesola ya que son las de los Rocabertí, aunque de ramas diferentes.

De gules, tres palos de oro cargados de tres roques de azur cada uno. Por timbre, corona de marqués.

lunes, 6 de diciembre de 2010

San Francisco Javier

Para no romper la pequeña costumbre de las recomendaciones, el pasado viernes se obvió que el 03 de diciembre es el día en que el santoral católico conmemora la muerte de un importante santo con el cual, el que escribe, comparte el nombre.

Se trata de San Francisco de Jaso y Azpilicueta, más conocido como San Francisco Javier.


Nacío en el Castillo de Javier (Navarra),


en el seno de una importante familia agramontesa. Era hijo de don Juan de Jaso, señor de Javier y Presidente del Real Cosejo de Juan III de Abret, y de María de Azpilicueta, también de noble ascendencia.

Tras la conquista de Navarra por las tropas de Fadrique Álvarez de Toledo, duque de Alba, la familia Jaso huye a Bearn, donde murió el padre de Francisco Javier.

En 1524 toma la decisión de ir a estudiar a la Sorbona de París, donde conocerá a Íñigo de Loyola, más conocido como San Ignacio de Loyola,


con el que fundaría, años más tarde, la Compañía de Jesús.


Fue San Francisco Javier un misionero incansable, evangelizando de forma muy relevante, Extremo Oriente, desde India y Ceilán, hasta Japón y Malasia.

Murió en la isla de Sanchón, el 03 de diciembre de 1552, cuando estaba a punto de entrar en China. Fue trasladado a Goa, donde fue enterrado y donde permanecen sus restos. En la iglesia del Buen Jesús.

Fue elevado a los altares en 1622 por el papa Gregorio XV junto a Santa Teresa de Jesús, San Felipe Neri, San Isidro Labrador y San Ignacio de Loyola.

Después de estos breves apuntes biográficos, hoy se proponen las armas de San Francisco Javier, que son las del lugar en que nació, por ser su familia señores del mismo.



Escudo cortado. 1º de gules, un creciente ranversado jaquelado de oro y sable acolado a otro de plata. 2º de oro, un ceñidor jaquelado de oro y sable; jefe jaquelado de oro y sable en dos órdenes.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Recomendación

Como recomendación de hoy, que es viernes, se propone la última de las "Quatres Grans Cròniques". Se trata de la conocida como Crònica de Pere el Cerimoniós.


El reinado de Pedro IV de Aragón


fue difícil y tortuoso, por lo que surge la necesidad de explicarlo al pueblo para alabar sus virtudes. Además, evidentemente, de equipararse a Jaime I.

Por ser la última, parece estar ya un poco fuera del género de las crónicas, por lo que técnicamente es la más pobre, además de ser la más corta de las cuatro.

Narra la vida de su autor, omitiendo sus últimos años, y la de su padre, Alfonso IV, con pequeñas menciones a acontecimientos anteriores.

Como en el caso de la crónica de Jaime I, no es el rey quien la escribe estrictamente, sino que guía su redacción y sigue muy de cerca el proyecto.

Se conservan dos redacciones: la primera, de finales de 1382 o principios de 1383, que sería como un borrador para presentar al rey; y la segunda, de 1385, con los cambios realizados.

Está estructurada en seis capítulos y un apéndice. El primero narra algunos episodios de la vida de Alfonso el Benigno

comprendidos, básicamente, entre 1319 y 1336. El segundo empieza con la subida al trono de Pedro IV y sus primeras decisiones. El tercero, narra como el Ceremonioso confiscó el reino de Mallorca al rey Jaime III.


El cuarto trata de las Uniones (ligas de nobles, ciudades y villas destinadas a plantar cara a los desmanes del rey), tanto de la aragonesa como de la valenciana contra el Ceremonioso. El quinto trata de las negociaciones y posterior alianza con la República de Venecia. El sexto y último se dedica a la guerra contra Pedro I de Castilla, o Guerra de los dos Pedros.

El apéndice parece no ser parte original de la obra. Abarca hechos, de manera desordenada, desde 1370 a 1385, además de otros posteriores a la muerte de Pedro IV.

Ficha

Título: Crònica
Autor: Pedro IV
Editorial: Teide
Colección: -
Año de edición: 1997
Número de páginas: -
ISBN: 9788430784479
Idioma: Catalán
Precio: 10,86€

jueves, 2 de diciembre de 2010

Nuevo enigma

Don Pierre Daniel de Losada y Martí, Caballero-Cubiculario de la Real, Muy Antigua e Ilustre Cofradía de San Ildefonso y San Atilano de Zamora, envía un mensaje al correo electrónico de este espacio para platear un nuevo enigma a los lectores. Se trata de averiguar a quién pertenece el escudo que aparece en un sello de lacre propiedad de don Pierre.

Estimados amigos en la ciencia heroica,


Me permito enviar las fotos de este sello de lacre que poseo para ver si algun especialista puede ayudarme a indentificar el solar representado.

Adjunto un dibujo aproximativo del escudo, lo siento todo eso no es de muy buena calidad para investigar. Pienso que el lacre es originario del Levante o mallorquin... Les doy las gracias a todos por su ayuda.

Pierre Daniel de Losada y Marti

¿Puede algún lector puede identificar este escudo?

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El IENC

El “Institut d’Estudis Nobiliairs Catalans” es una sección de la fundación “Castells Culturals de Catalunya” y su finalidad es dar a conocer la importancia del estamento nobiliario a la sociedad.


Los objetivos del IENC son:

1.- Fomentar y realizar trabajos científicos e históricos sobre la nobleza catalana, principalmente los de carácter político, económico, social y militar de interés general para el país.
2.- Crear y mantener una biblioteca especializada en los temas relacionados con la historia de la nobleza, que sea accesible también a los miembros del IENC.
3.- Promover y emprender la edición de obras y la publicación de estudios sobre la importancia e influencia de la nobleza en la formación y desarrollo de nuestro país.
4.- Fomentar la publicación de un boletín informativo para difundir las actividades que lleva a cabo el Institut.
5.- Establecer contactos con todas aquellas instituciones y centros que tengan objetivos coincidentes con los de este Institut para que su experiencia pueda sugerir u orientar líneas de actuación.
6.- Poner en práctica cualquier labor que, además de las señaladas anteriormente, el Institut crea oportuna para la consecución de sus fines.
7.- Velar para que la investigación sobre la nobleza catalana tenga un especial carácter científico e histórico.

Aquellas personas que deseen formar parte del Institut deberán solicitarlo cumplimentando un boletín y previo pago de la cuota anual de 35€.

El presidente del IENC es el Ilustrísimo Señor Barón del Albi.

Tiene su sede en el Arxiu Nacional de Catalunya, en Sant Cugat del Vallès (Barcelona).

martes, 30 de noviembre de 2010

Armas de los Títulos Catalanes (XV): Conde de Areny

El condado de Areny es un Título nobiliario concedido por el Archiduque Carlos, el 18 de agosto de 1707 a don Francesc d’ Areny i de Queralt, III barón de Claret y señor de Turp de la Conca, Montrebei, Carrancui, y Beranui.

No he podido encontrar mucha información sobre el primer titular del condado. Sólo que fue caballero de la Orden de Malta y que, durante el sitio de Barcelona de 1697 era capitán de la Coronela de la ciudad condal. Fiel a la causa de Felipe V, poco después de su llegada se pasó al bando austracista y fue nombrado coronel en 1706 y conde de Areny en 1707.

En 1713 se retiró en sus posesiones Moià (Barcelona)

El condado de Areny pasó al linaje Montojo, siendo su titular actual doña Paloma Montojo y de Icaza.

Estas son las armas de los condes de Areny:

Escudo partido: 1º de oro, un león de gules coronado de oro. 2º de oro, tres salmonetes de gules uno sobre el otro; el pie ondado de azur. Por timbre una corona de conde.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Corrección

Don Xavier Garcia envía sendas correcciones de las entradas de los días 15 y 22 de noviembre.

La primera se trata de un error de principiante y es que el oso debe ir pasante, con lo que su pata delantera derecha debe ir levantada. Así,




y no así.



En el marquesado de Anglesola, los roques son de azur,



y no de sable,


como aparecían en la entrada del día 22. No es que quiera excusar mis errores pero se debió a un despiste de transcipción que deribó en uno de diseño.

Siento las molestias que estos errores hayan podido ocasionar a los lectores.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Recomendación

Hoy se recomienda la “Crònica de Ramon Muntaner” que es la tercera de las “Quatre Grans Cròniques”. Es la más larga y, probablemente, más conocida de las cuatro.

La obra abarca desde la concepción de Jaime I hasta la coronación de Alfonso IV de Aragón.

Ramon Muntaner tuvo una relación personal con los reyes de la Casa de Barcelona que le fueron contemporáneos. Tanto de Aragón, como de Mallorca y Sicilia, por lo que, excepto para narrar los reinados de Jaime I y Alfonso III el Liberal, que se recurrió a fuentes historiográficas, todo lo que explica en la obra es fruto de su experiencia.

El objetivo de la crónica no es otro que engrandecer a los reyes de Aragón y glorificar el sentimiento monárquico. Por este motivo la obra fue pensada para ser leída ante el público y por ello también fue escrita con giros coloquiales. De esta manera las grandes gestas de los reyes se hacían comprensibles para el pueblo.

Fue escrita en Xirivella (Valencia) entre 1325 y 1328.

Ficha

Título: Crònica de Ramon Muntaner (2 vol.)
Autor: J. V. Escartí
Editorial: Edicions Alfons el Magnànim
Colección: -
Año de Edición: 1999
Número de páginas: 500
ISBN: 8478222561
Idioma: Catalán
Precio: 12,02€

jueves, 25 de noviembre de 2010

Solución definitiva al enigma

Gracias a las doctas aportaciones de don Erasmo Robles, que confirmó que la figura del primer cuartel del escudo sanjuanista de la Almunia de Doña Godina es un rastrillo; y de don Carlos Veredas, que ratificó que el rastrillo es el mueble del escudo de los Bolea, creo que he podido averiguar quien es el propietario de estas armas.

Para descubrir de quien son las armas de la fotografía que los amigos de este blog don Josep Maria Sanz Massó y doña Montserrat Bonet Forcadell me enviaron el pasado día 16 y que se publicaron en este espacio el día 18, hay que remontarse en el tiempo y conocer un poco del linaje del propietario. En este caso, propietaria.

El linaje Bolea o Abarca de Bolea proviene del matrimonio celebrado el 25 de junio de 1281 entre don Alonso Abarca y Bergua y de doña Juana Martínez de Bolea.

Los Abarca eran un nobilísimo linaje de Aragón, a quienes se hacía descender, puede que acertadamente, del rey de Pamplona y conde de Aragón don Sancho Garcés I,

que gobernó aquellas tierras entre los años 905 y 925.

Los Bolea, también de nobles raíces, eran una familia ya documentada en el siglo XI y originarios de la villa del mismo nombre, cercana a Huesca.

Como se ha dicho, en 1281, don Alonso Abarca y Bergua y doña Juana Martínez de Bolea contrajeron matrimonio aunque con una condición impuesta por doña Juana: los descendientes varones de dicha unión deberían llevar en primer lugar el apellido Bolea y, además, utilizar su escudo de armas.

De esta manera, y hasta bien entrado el siglo XVII, los Bolea (en realidad Abarca de Bolea), obviaron el apellido paterno.

No fue hasta el 04 de junio de 1620, cuando el rey Felipe III

concedió el marquesado de Torres (luego las Torres) a don Martín (Abarca) de Bolea y Fernández de Heredia, que se recuperó el Abarca, trayéndolo desde el sexto abuelo.

Este linaje llegó a obtener numerosos títulos y feudos entroncando con muchas y principales familias de Aragón, lo que les convirtió en uno de los más importantes de ese reino. Algunas de las mercedes que les fueron concedidas y que han llegado hasta la actualidad son el ducado de Almazán, el marquesado de Torres, el condado de las Almunias y otros.

Andando el tiempo, en la primera mitad del siglo XVI encontramos a un representante de este linaje, al menos en la rama que nos ocupa, en la Orden de San Juan. Se trata de Frey Hernando de Bolea y Velázquez. Como comentario añadiré que pensaba que ya prácticamente se había resuelto el misterio, pero no, ya que no coincidían las armas del linaje materno de este Bolea con las del segundo cuartel del escudo misterioso. Además de Frey Hernando era solamente caballero y no comendador, con lo que el jefe de Malta del escudo no tenía sentido.

Continué indagando y encontré que este caballero sanjuanista tuvo un hermano llamado Bernardo de Bolea y Velázquez Portugal, más conocido como Bernardo de Bolea y Portugal.

Ambos eran hijos de don Yñigo de Bolea Portugal Ximénez de Galloz; noble de Aragón, señor de las baronías de Siétamo y Torres, copero mayor de don Fernando el Católico

y gentilhombre de cámara del emperador Carlos;

y de doña Bernardina Velázquez y Clemente, hija a su vez de Ruy Velázquez del Puerto, noble castellano y copero también de Fernando II.

Bien, pues el hijo de don Bernardo de Bolea y de doña Isabel de Castro de Pinós (en realidad debería ser Castre-Pinós, importante linaje catalán, señores de la baronía de Castre y descendientes, por línea ilegítima del rey Jaime I) fue don Martín de Bolea y Castro Portugal. Casó don Martín dos veces. La primera con doña Ana Fernández de Heredia y Fernández de Izar. De este matrimonio nació su hijo y sucesor don Martín (Abarca) de Bolea, primer marqués de Torres y caballero de Santiago y que sigue la línea hasta hoy, en que la titular de las mercedes del linaje Abarca de Bolea es doña Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, duquesa de Alba, etc.

La segunda esposa de don Bernardo fue Anna de Mur. Doña Anna descendía también de un importante linaje catalán titular de las baronías del Albi y de Cervià. Aquí también pensaba que lo tenía resuelto. Lo lógico era pensar que un hijo de este matrimonio fuera comendador hospitalario y que sería el propietario del escudo de marras. Pues tampoco. Porqué de esta unión solo nació doña Ana Francisca Abarca de Bolea y de Mur. Y además entró en un convento de clausura a los tres años de edad.

Ya estaba a punto de tirar la toalla cuando me di cuenta de que el mencionado convento era el Real Monasterio de Santa María de Sigena.


Este cenobio fue fundado por Sancha de Castilla, esposa de Alfonso II de Aragón y estaba destinado a albergar a religiosas de la Orden de San Juan,



que se mantuvieron hasta la década de los 80 del siglo pasado.

Resulta que Santa María de Sigena fue uno de los monasterios más poderosos de su época, y poseía grandes extensiones de terreno en sus alrededores, convirtiéndose en un importante enclave sanjuanista. Por lo que cabe pensar que -y esto es una hipótesis, aunque parece razonable- la comunidad hospitalaria de La Almunia de Doña Godina, dependieran, de alguna u otra forma, del monasterio de Sigena.

Bien, pues doña Ana Francisca Abarca de Bolea y de Mur, además de importante escritora y humanista fue también abadesa de Santa María de Sigena.

Por lo tanto, y visto que fue la única descendiente del matrimonio Abarca de Bolea-Mur y que, en su condición de abadesa de un monasterio sanjuanista bien podría colocar el jefe de Malta en su escudo, me atrevo a afirmar, aunque siempre abierto al la posibilidad del error, que la propietaria del escudo misterioso fue doña Ana Francisca Abarca de Bolea y de Mur, abadesa del Real Monasterio de Santa María de Sigena.

Obviamente, y como no podría ser de otra manera, someteré mis conclusiones a otras mejor fundadas.

Armas de doña Ana Francisca Abarca de Bolea y de Mur:

Escudo partido: 1º de oro, un rastrillo de sable; que es Bolea. 2º de gules, un muro de oro; que es Mur. Jefe de gules, una cruz plena de plata, que es de Malta.