jueves, 3 de mayo de 2012

Acto de Investidura del Real Estamento Militar del Principado de Gerona

El pasado sábado día 28 tuvo lugar en la catedral de la ciudad de Gerona la ceremonia de ingreso de los nuevos caballeros y damas del Real Estamento Militar del Principado de Gerona Cofradíade San Jorge.


 Los actos dieron comienzo a las 16 horas con el Capítulo General, en el que se aprobaron los expedientes de los neófitos además de las cuentas anuales y demás asuntos habituales en las asambleas corporativas.

Con una exquisita puntualidad, a las 17 horas dio comienzo la eucaristía presidida por el Excelentísimo y Reverendísimo Señor Obispo de Gerona Monseñor don Francesc Pardo i Artigas.  En su homilía, monseñor Pardo recordó a los presentes que el título más importante en la vida de los cristianos es el de Hijo de Dios, por encima de títulos nobiliarios, pertenencia a órdenes y corporaciones, bandas y cruces, etc. Creo que el señor obispo hizo bien en recordarlo, que, a veces, y más en estos ambientes, se nos olvida. 


Tras la misa, tuvo lugar la bendición de los lazos de dama y las bandas y cruces de caballeros, paso previo a su imposición.

Llegado el momento, el Fiscal, señor barón de Vilagayá fue llamando en primer lugar a las damas, que se acercaban por el pasillo central hasta el altar y tras los oportunos saludos al señor obispo, al Consejo y a los representantes de las Ordenes, la presidenta del Brazo de Damas tomaba promesa de acatar las disposiciones del Estamento para posteriormente imponerles el lazo.


Tras las damas, llegó el momento de los Caballeros, entre los que se encontraba quien esto escribe. Por orden cronológico de entrega de expedientes, los Caballeros fuimos avanzando a la derecha de nuestro padrino, en mi caso mi primo don Jorge de Canals, y, tras los preceptivos saludos, el veguer-presidente señor marqués de Dou, nos tomó promesa de igual modo que a las damas, y nos impuso la banda y cruz que simboliza nuestra pertenencia a esta corporación. Tras besar el anillo de obispo y saludar a la autoridad militar, el teniente general don José Manuel Muñoz, Inspector General del Ejército, regresamos a nuestros sitios.

Una vez finalizada la ceremonia, nos dirigimos en procesión hasta la capilla de San Jorge para rendir culto al Patrón del Real Estamento. Tras unas palabras del señor obispo, se dio por concluido el acto.

Es tradición en el Estamento que cada año la recepción se realice en casas de un alto valor histórico de la provincia de Gerona cedidas normalmente por algún cofrade, si bien es cierto que en determinadas ocasiones se ha hecho en casas solariegas cuyos propietarios no son miembros del Estamento pero amablemente se prestan a abrir sus puertas para la celebración de la recepción. Este año, como cosa excepcional, el cabildo catedralicio autorizó a que esta recepción se hiciera en el claustro de la catedral, lo que fue un gran honor para todos. 


Gran parte de la nobleza catalana y española se dio cita en el claustro y fue un verdadero placer conversar con muchos de sus representantes: ahí estaban los condes de Carlet y de Castellá, magníficas personas a quienes conozco desde hace años al haber ido al colegio con sus hijos, grandes amigos (don Federico representaba a la SOM de Malta); don Clemente Campà, que también ingresaba este año, primo y amigo con quien me reí un buen rato a raíz de un pequeño incidente en los bancos de la Catedral; don Alexander von Cavallar y a su hijo Alex, dos personas de gran altura, no sólo física, sino también intelectual; el coronel don Arcadio del Pozo; el catedrático de historia don Eduardo Escartín; don José María del Pozo, secretario del Estamento y artífice, junto al resto del Consejo, del éxito de la ceremonia; don Miguel de Quadras, de los condes de Sant Llorenç del Munt, don Marc Ribas, don Josep Coma-Matute, que representaba al Solar de Tejada; con mi propio primo y padrino, don Jorge de Canals, de quien siempre se aprende algo, don Narcís de Puig, veguer de Gerona del Real Estamento; y la lista sigue pero, por no aburrirle más, amable lector, lo dejaremos aquí.

Una vez finalizado el acto, un grupo algo más reducido tuvimos el honor de ser invitados por doña Coqui Malagrida a su magnífica casa, muy cercana a la catedral, a continuar la velada. En ella, además de parte de los mencionados anteriormente se encontraba don Rafael José de Espona, ilustre jurista y académico; don Ferran Rafa; don Ricardo Sendrós de Galofre, etc.

El próximo sábado, volveremos a encontrarnos en la ceremonia de Investidura que la Sagrada y Militar Orden Constantiniana de San Jorge celebrará en Barcelona. 

Se dará cumplida cuenta del acto la próxima semana.