Ya sé que no es un tema heráldico ni de ningún otro tipo de los que habitualmente se tratan en este blog, pero me ha parecido divertido compartir esta entrevista con usted, amable lector.
Erik el Belga: "Museos de Barcelona tienen muchas obras robadas"
El mayor ladrón de arte vuelve al candelero después de publicar
sus polémicas memorias, pretendidas por otros países y algún cineasta
Cultura
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15/06/2012 - 00:04h
Las memorias de un ladrón difícilmente pasan desapercibidas. Tres meses después de publicar Por amor al arte, René Alphonse Ghislain Vanden Berghe, más conocido como Erik el Belga,
no solo ha obtenido críticas por lo que explica, sino también por lo
que calla. El autor del robo de más de 6.000 piezas de arte ha tenido
ofertas para traducir y publicar su biografía en otros países, algunos
de los cuales, víctimas también de sus incursiones en iglesias y museos.
Incluso lo cortejan directores de cine para llevar su historia a la
gran pantalla. Este belga que hace años reside en Málaga ríe como un
niño travieso y no esconde su pasión: encima de su escritorio, en lugar
de una foto familiar, lo acompaña la imagen de una virgen románica.
-¿Cómo se explica la repercusión que han tenido sus memorias?
-No
tengo ni idea. Con este libro quiero responder a las más de 1.700.000
páginas de Internet que hablan de mí sin informarse antes. Explico mi
versión de los hechos, las razones de mi amor por el arte y el expolio
que ha habido en España, que era una mina de oro.
-Su libro ha generado muchas críticas… Por ejemplo, un reputado anticuario de Barcelona le dio una buena reprimenda…
-Seguro que es un corrupto.
-Ha levantado usted muchas ampollas…
-Es
que las hay, y me da igual. Era imposible que una obra de arte se
robara en este país sin que pasara por un anticuario, como pasó en
Barcelona, donde he colocado piezas robadas en subastas públicas. Los
anticuarios han sido cómplices del expolio.
-Robó más de 6.000 obras, menuda cifra.
-He
salvado miles de obras de arte que se estaban pudriendo y que ahora
están bien calentitas. He dado a conocer el patrimonio español en toda
Europa.
-¿Le tenemos que estar agradecidos?
-La
verdad es que sí. (Ríe). Hablo en serio. He sido el salvador de obras
de arte que estaban medio podridas y abandonadas. ¿De qué me van a
acusar? Al fin y al cabo, después todas estas obras volverán a su sitio.
Donde más valen, es donde han nacido.
-¿Le molesta que le critiquen?
-No, paso completamente. Si no, estaría triste todo el día.
-Y se le ve muy feliz.
-Es
que siempre he sido feliz. Nunca he dormido solo en mi vida. Dormir
solo es horrible y con alguien que no quieres aún más. La vida es un
pecado, un vicio, un placer.
-Se lo ha montado bien.
-Sí,
he hecho ganar dinero a mucha gente. Y además me hablo con todas mis
mujeres y con todas mis amistades. Mis coleccionistas, en cambio, ya
están muertos, me doblaban o triplicaban la edad.
-Vaya… se ha quedado sin clientes.
-Pero
no sin sus familias, aunque ya no coleccionan arte románico o gótico.
Los jóvenes prefieren Picasso y otras obras. Hoy en día ya no queda bien
meter cristos en los despachos, parecerían del Opus Dei.
-Pero hay muchos jóvenes del Opus Dei …
-Sí,
y a mí me gustan los curas, de toda la vida. Sin ellos no hubiera
podido, lo que se dice, expoliar tantas obras de arte, que compré
legalmente y todo. Cargué camiones y camiones. Todo legal. ¿Quién se
hubiera atrevido a pasar la frontera de la España de Franco con piezas
robadas en el coche?
-Usted.
-Bueno, pero lo
hacía de otra manera. Desgraciadamente, los santos y las vírgenes son
muy bonitos, pero no vuelan por encima de las fronteras.
-¿Y en medio de las obras compradas legalmente?
-Eso sí. Nadie verificaba lo que salía… Si tú declarabas 31 tallas y había 42… nadie las contaba.
-¿Todavía quedan obras románicas y góticas?
-Menos.
Lo que no está arrasado por mí o por otros, hoy en día está arrasado
por el clero. Museos de Barcelona tienen muchas obras de arte robadas,
expoliadas.
-¿Y falsas?
-Por supuesto.
-¿Suyas?
-Bueno… las hay. En Alemania tengo obras en once museos, y también en América.
-¿Firmadas por usted?
-No, no, por supuesto que no. ¿Quién las compraría? (Ríe). Era un buen falsificador.
-¿Qué pintores eran sus preferidos?
-Todos
menos los que no me gustan. Por ejemplo, si me encargas un Velázquez
digo que no. Me gusta Gutav Klimt, lo pinto que ni te puedes imaginar.
Renoir, los impresionistas… Habré hecho 40 o 60 Corot que están todos en
museos de América. Él pintó 2.000 cuadros y hay 2.600 solo en museos
americanos. (Ríe).
-¿Y Leonardo da Vinci? ¿Se atrevió con él?
-Sí, porque lo quiero mucho.
-Ha dicho que la Gioconda del Louvre es falsa. ¿Qué opina de la del Prado?
-No está mal. Puede ser Leonardo. Es mejor que la del Louvre.
-En su libro no habla de Catalunya…
-La quiero mucho, viví allí e hice algunos museos, el de Olot, el de la Catedral de Tarragona, el de Vilanova i la Geltrú…
-¿Qué quiere decir con 'hice'?
-Robarlos, que no es fácil, y nunca me pillaron haciendo un trabajo. Eso es fuerte.
-¿Qué obras le interesaron de Catalunya que no llegó a robar?
-Bastantes. La farmacia de Llívia es preciosa, cada tarro vale una fortuna. Y era fácil de hacer, pero me quedé sin hacerla.
-¿Nunca pensó en la virgen de Montserrat?
-No. No me gusta. Es muy grande y no me da ningún mensaje, está demasiado repintada.
-¿No es mística?
-Exactamente.
No es mística, no tiene alma. Es como las de Galicia, que son trozos de
madera muy feos. Y he ido a verla muchas veces…
-¿Y la virgen de Meritxell?
-También la conozco.
-¿Bien?
-Bien, muy bien.
-¿Se quemó?
-¿Y
usted se lo cree? No hay ningún profesional que se lo crea. Lo de
Meritxell no lo hice yo, además no me gustaba trabajar en Andorra porqué
había dificultades para salir.
-Dicen que nadie cree a un ladrón…
-Me da igual. Pero un ladrón de arte es diferente.
-¿Tiene más credibilidad?
-No
es eso. Nunca he robado una obra de arte que no me gustara y que no
estuviera seguro de venderla. Sabía que le faltaba a uno de mis
coleccionistas y que cuando la viera le daría un beso.
-¿Realmente está retirado?
-Bueno,
es que… mírame a la cara. Un viejo maldito retirado es algo asqueroso.
Un marchante de arte retirado solo puede ser un imbécil. Soy el mejor
experto de arte del mundo y me piden expertizar obras. He tenido ofertas
últimamente de dos bichos impresionantes que venían del museo de Kabul.
El tráfico de obras de arte nunca va a parar.
-¿No se puede dejar de ser un Robin Hood del arte?
-Es imposible, y más si cobras. Algún día me retiraré en el cementerio.
-Pero ya no dependerá de usted.
-Pondré en mi tumba: “Que nadie se enfade, nos veremos pronto”.
-Usted es cristiano creyente.
-Amar es el bien del otro. Y si amo una talla, no la destrozo para llevarla a donde tenga que ir.
-¿Qué opina del mandamiento no robarás?
-La moral no existe.
-¿No teme ir al infierno?
-¿Yo? (Ríe). ¿Sabes por qué nadie vuelve del cielo?
-¿Por qué?
-Porque no tienen dinero.