viernes, 9 de julio de 2010

Recomendación

Al hilo de la entrada de ayer, como recomendación de hoy, se propone el programa informático de genealogía llamado Sistema General de Documentación Familiar o GDS.

Todo el mundo con cuenta con dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos y así sucesivamente. En teoría. Y es en teoría ya que, siguiendo esta progresión, una persona nacida hoy y que se remontara diez siglos en su genealogía (cosa dificil excepto en algunas familias nobles muy importantes) descubriria que tiene más de 8.000.000.000 de antepasados nacidos alrededor del año 1.000. Más personas que habitantes en el mundo en este momento. Y por supuesto de entonces ya que la población mundial era mucho menor. Lo que da cuenta de la cantidad de hijos nacidos de parejas consanguíneas que existen. Todos, de hecho.

Como se explicó en la entrada de ayer, para poder hacer un árbol genealógico, que es el resultado de la investigación genealógica, hay que ser, ante todo riguroso, y no desesperar. Hay multitud de Archivos y Registros en los que buscar información, empezando por el Registro Civil. No obstante también se puede encontrar información, sobre todo cuando de acaba el Registro Civil en 1870 en las parroquias, en los archivos notariales, en los diocesanos, en el Archivo del Ministerio de Justicia (para los Títulos Nobiliarios) etc.

La cantidad de personas que nos anteceden en nuestra familia y la cantidad de información que necesitaremos de cada una de ellas, hacen que la organización sea primordial para no acabar con un lío de datos del que sería difícil salir.

Por este motivo nació el GDS o Sistema General de Documentación Familiar. Este programa informático, quizás el mas completo que existe en habla hispana, nos ayudará a estructurar fácilmente la información, haciéndola accesible y calculando el parentesco de las personas que se van introduciendo. Además permite incorporar archivos, fotografías y cualquier información adicional que se desee para completar la ficha de cada persona.

De esta manera, el investigador podrá ir montando el árbol sin casi darse cuenta, ya que irá introduciendo datos y será el propio programa quien los relacionará entre si.

Por ejemplo, empezando por uno mismo, luego se introduce al padre, y se relacionan. Posteriormente se introduce al abuelo y se le relaciona con el padre. No hará falta relacionarlo con uno mismo. El propio sistema lo hace.
Parece una tontería pero es muy útil cuando hablamos de introducir personas que están varias generaciones por encima de uno mismo. O por los lados.

Además permite la visualización en varios formatos, lo que hará mucho más fácil la interpretación de lo que se quiera consultar.

Sin duda una herramienta imprescindible para todos aquellos aficionados a la genealogía que quieran profundizar en el estudio de sus ascendientes de una manera fácil e intuitiva que cualquier persona podrá usar. Desde un simple aficionado hasta el más experto genealogista. De hecho, me consta que alguno ya lo utiliza.

Aquellos que estén interesados pueden solicitar el GDS en la web www.gdsystem.net.

jueves, 8 de julio de 2010

La Genealogía

Todo heraldista que se considere como tal deberá tener ciertas nociones, aunque sean mínimas de la Ciencia Auxiliar de la Historia que se encarga de estudiar la ascendencia y descendencia de una familia: la genealogía.

¿Por qué? Muy sencillo. Los escudos se basan en linajes y, para entenderlos, es necesario conocer y entender los avatares por los que ha pasado una familia, así como sus entronques, las premoriencias, las muertes sin descendencia legítima etc. Los escudos, a menudo, son resultado de las vicisitudes por las que ha pasado un linaje a lo largo de su historia.

El resultado de la investigación realizada se refleja mediante un, más que conocido, árbol genealógico.

Cuando uno empieza a trabajar en su propia genealogía, cosa que todo el mundo debería hacer, dado que es importante saber de donde se viene, se debe empezar por uno mismo e ir subiendo hasta donde se pueda llegar.

Para ello lo normal es primero recurrir a las fuentes orales de familiares (estas deberán cogerse a beneficio de inventario, ya que la memoria de las personas falla mucho). Posteriormente se puede acudir al Registro Civil, donde se encuentran registrados todos los datos relativos al estado civil de las personas y donde se encontrarán las partidas de nacimiento, matrimonio y defunción de cualquiera nacido después de 1870, que es cuando se crea este organismo.

Cuando se llega más atrás de 1870, cosa relativamente fácil, ya que solo hay que ascender tres o cuatro generaciones, se pueden encontrar datos en archivos parroquiales, estatales, diocesanos etc. También los archivos notariales son una buena fuente de información donde se pueden consultar los testamentos, dotes, compraventas etc.

En lo referente a familias nobles o tituladas, una de las fuentes puede ser el Archivo General del Ministerio de Justicia, que es donde se guardan los expedientes de sucesión de todos los Títulos vigentes. Así mismo, en el Archivo General de Simancas, Dirección General del Tesoro, se pueden encontrar los pagos del impuesto de Media Annata (imprescindible para suceder en un Título).

Se acabará la investigación en el momento en el que no se encuentren más documentos relativos al linaje objeto del estudio.

La genealogía es una ciencia que ha estado desprestigiada durante años debido a las falsificaciones de genealogistas sin escrúpulos que no dudaban en hacer entroncar a sus clientes con el mismísimo Carlomagno sin ninguna prueba documental. Tampoco tenían reparos en destruir o manipular libros o archivos para poder sustentar sus “imaginativas” teorías.

Desde hace unas décadas, la genealogía vuelve a ocupar, poco a poco, el lugar que le corresponde como Ciencia Auxiliar de la Historia, gracias al esfuerzo y buen hacer de muchos genealogistas. Por ello, y por no pisotear el trabajo de muchos, es importante ser rigurosos y honestos. No por crear una ascendencia prestigiosa y pretender entroncar con el último rey godo se va a ser una persona distinta y, además, estaríamos menospreciando a nuestros antepasados. La genealogía es una ciencia, y como tal hay que tomarla. El genealogista es un científico y debe llevar sus investigaciones con rigor y objetividad.

No olvidemos que el funesto Real Decreto 222/1988, de 11 de marzo, por el que se modifican los Reales Decretos de 27 de mayo de 1912 y de 8 de julio de 1922 en materia de rehabilitación de Títulos Nobiliarios es el resultado de las falsificaciones presentadas por unos cuantos desaprensivos que, por el mero hecho de ser poseedores de un Título, no dudaron en falsificar su genealogía perjudicando a los que, ahora, pretenden, legítimamente, rehabilitar uno que históricamente les ha pertenecido y que, "gracias" a esta norma, a entrado en caducidad, siendo imposible ya su rehabilitación.

miércoles, 7 de julio de 2010

Martín I, el Humano

Hoy se propone un artículo aparecido en el diario “Avui” el 31 de mayo del Asesor de Genealogía y Heráldica de Cataluña y buen amigo, Don Armand de Fluvià i Escorsa sobre el último rey de Aragón de la Casa de Barcelona.
Interesantes los resultados que se hubieran derivado si el Compromiso de Caspe hubiera ido de otra manera.

Se publica en catalán y a continuación en castellano.


EL DARRER MONARCA CATALÀ

AVUI 31.05.2010

Armand de Fluvià i Escorsa


Avui fa sis-cents anys, moria a Barcelona, als 53 anys, el comte-rei Martí I l'Humà,

rei d'Aragó, de València, de Mallorca, de Sardenya i de Sicília (Martí II), comte de Barcelona, de Rosselló i de Cerdanya, duc d'Atenes i de Neopàtria. Havia nascut a Perpinyà el 29-7-1356, essent el setè fill del comte-rei Pere III el Cerimoniós,

i el segon fill de la seva tercera muller i cosina segona, la infanta Elionor de Sicília,

també pertanyent al Casal de Barcelona.

Es va casar dues vegades. La primera, a Barcelona, el 13-6-1372, amb una dama de la més alta noblesa aragonesa, Maria de Luna,

comtessa de Luna, morta a Vila-real, el 29-9-1406, filla de Lope de Luna, primer comte de Luna i senyor de Sogorb i de Brianda de Got (o Agoult), neboda del Papa Climent V;

i la segona, a Barcelona, el 17-9-1409, amb Margarida de Prades i de Cabrera,

filla del seu cosí segon, Pere de Prades i Eiximenis d'Arenós, baró d'Entença, i de Joana de Cabrera i de Castellbò, morta a Riudoms, el 23-7-1430. Només tingué quatre fills de la primera muller: l'infant Jaume, que va morir essent nadó, el rei Martí I de Sicília, i els infants Joan i Margarida, també morts nadons.

Aquest article conmemoratiu faig també per una altra raó. Al llarg dels anys, molta gent m'ha preguntat qui seria avui dia el descendent més proper de Martí I i quan els responc que seria el rei Joan Carles I es queden parats. I per què és així? Doncs molt senzill: el Compromís de Casp va elegir com a comte-rei l'infant Ferran de Castella,


que era nebot carnal, per part de mare, del difunt comte-rei, i va regnar amb el nom de Ferran I. Aquest va ésser pare de Joan II

i aquest darrer ho fou de Ferran II el Catòlic,

pare de Joana I la Boja,

que va ésser la darrera sobirana de la dinastia castellana dels Trastàmara (del llinatge dels borgonya-Ivrea) i mare del primer Àustria, Carles I l'Emperador.

De pares a fills, els Àustries es van extingir, el 1700, amb Carles II,

que va fer hereu el seu besnebot, Felip de Borbó,

duc d'Anjou, primer rei d'Espanya, que va regnar amb el nom de Felip V, i d'ací, de pares a fills, arribem a l'actual rei Joan Carles I

que, agradi o no a molts, és el legítim comte de Barcelona.

Ara bé, com sempre, els jutges no són del tot imparcials i malauradament, moltes vegades són condicionats per fortes pressions. Dic això, en el cas concret del Compromís de Casp, perquè els compromissaris tenien dues opcions: elegir el parent més propinc per línia femenina o per línia agnatícia. Vegem ambdós casos, genealògicament parlant i prescindint de motivacions polítiques:

A) Si acceptem que a la Corona d'Aragó les dones podien heretar el tron o transmetre llurs drets a la corona, és evident que la nova comtessa-reina hauria d'haver estat la infanta Violant (+ 1443), filla del comte-rei Joan I, germà de Martí I l'Humà, que estava casada amb un Capet de la branca dels Anjou, el rei Lluís II de Nàpols, comte de Provença. Si hagués estat així, avui seria el legítim comte de Barcelona l'arxiduc Otó, cap de la casa imperial d'Àustria i reial d'Hongria, descendent directe de la infanta Violant.

B) Si la succeció al tron només era possible, en aquell moment, a través de la línia masculina o agnatícia, el tron corresponia al cosí segon de Martí I l'Humà, el comte Jaume II d'Urgell (+ en captiveri el 1433). I si hagués estat ell l'elegit, avui seria comtessa de Barcelona María Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, duquessa de Medinaceli, de Dénia i de Sogorb, marquesa de Pallars, d'Aitona i de Camarasa, comtessa d'Empúries, d'Osona, de Prades i de Cocentaina, vescomtessa de Cabrera, Bas i Vilamur, directa descendent del Dissortat.

Cal no oblidar que el rei de Sicília, Martí I el Jove, mort el 1409, en vida del seu pare, Martí l'Humà, no va deixar fills de les seves dues mullers, la reina Maria I de Sicília i la que després seria reina Blanca I de Navarra, però havia tingut un fill amb Tarzia Rizzari: Frederic d'Aragó, també conegut com Frederic de Luna (* v 1402 + 1438). El seu avi el rei Martí hauria volgut que el succeís, però va morir abans d'aconseguir que el Papa el legitimés i això féu que la seva candidatura al Compromís de Casp fos rebutjada. Si hagués estat legitimat per succeir al tron hem de dir que es va casar amb la noble catalana Violant Lluïsa de Mur, que abandonà aviat i morí empresonat pel rei de Castella Joan II, a Cuéllar, sense deixar fills.


EL ÚLTIMO MONARCA CATALÁN

AVUI 31.05.2010

Armand de Fluvià i Escorsa

Hoy hace seiscientos años, moría en Barcelona, a los 53 años, el conde-rey Martín I el Humano,

rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Cerdeña i de Sicilia (Martín II), conde de Barcelona, de Rosellón y de Cerdanya, duque de Atenas y Neopatria. Nacío en Perpiñan el 29-07-1356, siendo el séptimo hijo del conde-rey Pedro III el Ceremonioso,

y el segundo hijo de su tercera esposa y prima segunda, la infanta Leonor de Sicilia,

que también pertenecía a la Casa de Barcelona.

Se casó dos veces. La primera, en Barcelona, el 13-06-1372, con una dama de la más alta nobleza aragonesa, Maria de Luna,

condesa de Luna, fallecida en Villarreal el 29-09-1406, hija de Lope de Luna, primer conde de Luna y señor de Sogorbe y de Brianda del Agaut, sobrina del papa Clemente V;

y la segunda en Barcelona, el 17-09-1409, con Margarita de Prades y de Cabrera,

hija de su primo segundo Pedro de Prades y Eiximenis d’Arenós, barón de Entenza y de Juan de Cabrera y de Castellbò, fallecida en Riudomsel 23-07-1430. Solo tuvo cuatro hijos de su primera mujer: el infante Jaime, que murió siendo niño, el rey Martín I de Sicilia y los infantes Juan y Margarita, también fallecidos de niños.

Este artículo conmemorativo lo hago también por otra razón. A lo largo de los años, mucha gente me ha preguntado quien seria hoy en día el descendiente más cercano de Martín I y cuando les respondo que seria el rey Juan Carlos se quedan sorprendidos. ¿Y por qué es así? Pues muy sencillo: el Compromiso de Caspe eligió como conde-rey al infante Fernando de Castilla, que era sobrino carnal, por parte de madre, del difunto conde-rey, y que reinó con el nombre de Fernando I.

Este fue padre de Juan II

y este último lo fue de Fernando II el Católico,

padre de Juana I la Loca,

que fue la ultima soberana de la dinastía castellana de los Trastámara (del linaje de los Borgonya-Ivrea) y madre del primer Austria, Carlos I el Emperador.

De padres a hijos, los Austria se extinguieron, en 1700, con Carlos II,

que nombró heredero suyo a su bis-sobrino, Felipe de Borbón,

duque de Anjou, primer rey de España, que reinó con el nombre de Felipe V, y, de aquí, de padres a hijos, al actual rey Juan Carlos I

que, guste o no guste a muchos, es el legítimo conde de Barcelona.

No obstante, como los jueces no son del todo imparciales y, por desgracia, muchas veces están condicionados por fuertes presiones. Digo esto, en el caso concreto del Compromiso de Caspe porqué los compromisarios tenian dos opciones: elegir al pariente más propicio por via femenina o por via agnaticia. Veamos los dos casos, genealogicamente hablando y prescindiendo de motivaciones políticas.


A) Si aceptamos que en la Corona de Aragón las mujeres podian heredar el trono o transmitir sus derechos a la corona, es evidente que la nueva condesa-reina habría sido la infanta Violante (+1443), hija del conde-rey Jaun I, hermano de Martín I el Humano, que estaba casado con un Capeto de la rama de los Anjou, el rey Luis II de Nápoles, conde de Provenza. Si hubiera sido así, hoy en día seria legítimo conde de Barcelona el archiduque Otón, jefe de la casa imperial de Austria y real de Hungria, desdendiente directo de la infanta Violante.


B) Si la sucesión al trono solo era posible, en aquel momento, a través de linea masculina o agnaticia, el trono correspondia al primo segundo de Martín I el Humano, el conde Jaime II de Urgell (+en cautiverio en 1433) Y si hubiera sido así, hoy seria condesa de Barcelona Maria Victoria Eugenia Fernandez de Cordoba y Fernandez de Honestrosa, duquesa de Medinaceli, de Denia y de Segorbe, marquesa de Pallars, de Aitona y de Camarasa, condesa de Ampurias, Osona, Prades y de Cocetania, vizcondesa de Cabrera, Bas y Vilamur, directa descendiente del Desafortunado.


No hay que olvidar que el rey de Sicilia, Martín I el Joven, fallecido en 1409, en vida de su padre, Martín I el Humano, no dejó hijos de sus dos mujeres, la reina Maria I de Sicilia i la que despues sería la reina Blanca I de Navarra, pero había tenido un hijo con Tarzia Rizzari: Federico de Aragón, también conocido como Federico de Luna (* v. 1402 - +1438). Su abuelo, el rey Martín habria querido que le sucediera, pero murió antes de conseguir que el Papa lo legitimase y esto hizo que su candidatura al Compromiso de Caspe fuera rechazada. Si hubiera sido legitimado para suceder en el trono hemos de decir que se casó con la noble castellana Violante Luisa de Mur, a la que abandonó pronto y murió encarcelado por el rey de Castilla Juan II, en Cuellar, sin dejar hijos.

martes, 6 de julio de 2010

El condado de Barcelona


Los orígenes del condado de Barcelona se remontan hasta el siglo VIII cuando la invasión musulmana que asolaba el reino visigodo de la Península saltó a Francia.
La confrontación de los musulmanes con los francos hizo que estos, como respuesta defensiva, crearan lo que se conoce como Marca Hispánica.

Esto es la formación de diversos condados fronterizos al sur de Francia y norte de la Península una vez dominados dichos territorios.

Esta dominación se hace efectiva tras la conquista de Barcelona por el rey de Aquitania Ludovico Pío,


hijo y heredero de Carlomagno.


Barcelona se convierte en capital del condado del mismo nombre que se encontraba bajo soberanía de los reyes francos.

La primera persona designada conde de Barcelona fue Bera, hijo de Guillermo I de Tolosa,

uno de los nobles que acompañó a Ludovico Pío a la conquista de la ciudad y de origen godo.

Bera inició una política de preservación de la paz con Al-Ándalus, lo que motivó que fuera acusado de traición ante el rey por Sanila, lugarteniente del hermanastro de Bera, Gaucelmo, conde de Rosellón, Ampurias, Conflent y Rasés.
Siguiendo las costumbres de la época, el pleito se resolvió mediante un “duelo judicial” en el propio palacio imperial. Sanila venció a Bera, con lo que este tuvo que admitir los cargos de los que se le acusaba. Fue acusado de traidor y debería haber sido condenado a muerte. No obstante, el emperador Ludovico Pío

no lo consideraba como tal y le conmutó la pena de muerte por la del exilio a la ciudad de Ruan, donde permaneció hasta su muerte.

Tras la destitución de Bera, el gobierno del condado de Barcelona pasó a manos de nobles francos como Bernardo de Septimania o Rampón.

Los godos no recuperarían la confianza de los francos hasta el año 844, en que Sunifredo de Urgell-Cerdaña fue nombrado conde de Barcelona tras la muerte de Bernardo.

Con el paso del tiempo, las soberanía de los reyes francos sobre el condado de Barcelona se va diluyendo hasta el punto en que acaba consolidandose en manos de los godos al afirmarse los derechos sucesorios de los condados en las familias que los ostentaban. Así mismo, también contribuyó el hecho de que los pequeños condados originales se fuesen uniendo en entidades territoriales y políticas más amplias y tendiesen a agruparse alrededor del condado de Barcelona.


El hijo de Sunifredo, Guifré el Pilós (Wilfredo el Velloso),

que fue el último conde elegido por los francos, fue el principal impulsor de la nueva organización condal, agrupando bajo su mando varios condados (Urgell, Cerdaña, Barcelona, Gerona y Osona).

Durante el siglo X, los condes de Barcelona van incrementando su autoridad y se alejan de la influencia de los reyes francos hasta que el conde Borrell II


es requerido a prestar juramento a la nueva dinastía real franca, la Capeta, que sustituía a la Carolingia, pero no acude al llamamiento. Esto es a causa del malestar que supuso que el rey franco ignorara la petición de ayuda del conde Borrell II al ser atacada Barcelona por las tropas de Almanzor, teniendo que refugiarse el conde en la montaña de Montserrat. Este hecho se considera la consecución “de facto” de la independencia del condado de Barcelona respecto a la corona franca. No obstante, la independencia “de iure” no se conseguiría hasta el año 1258, cuando el rey Jaime I


firmó el Tratado de Corbeil.

A raíz del matrimonio de Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona con Petronila de Aragón,

reina de Aragón, el condado de Barcelona queda unido al reino de Aragón, siendo los reyes de éste, los condes de aquel.

Tras el Compromiso de Caspe, a raíz de la muerte sin descendencia de Martín el Humano,


la dinastía reinante pasó a ser la Trastámara, siendo coronado rey de Aragón Fernando I.

Con la unión de las dinastías reinantes de Aragón y de Castilla tras la boda de los reyes Católicos,

la titularidad del condado de Barcelona quedó unido a la dinastía reinante en Castilla.

A pesar de la unión con Castilla, el reino de Aragón continuó manteniendo sus fueros propios hasta que fueron abolidos con los Decretos de Nueva Planta

tras la Guerra de Sucesión. Esto supone la extinción de la Corona de Aragón y, por extensión el Condado de Barcelona como entidad jurídica propia.

Hoy en día el conde de Barcelona es S. M. el Rey. Anteriormente lo fue su padre, Don Juan.